Archivo - Panorámicas de Barcelona desde el Mirador de Torre Baró, a 12 de diciembre de 2024, en Barcelona, Catalunya (España). - David Zorrakino - Europa Press - Archivo
MADRID 27 Oct. (EUROPA PRESS) -
Un estudio liderado por la Universidad de Bath (Reino Unido) estima que el metabolismo humano generó 2.050 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) en 2015, frente a los 1.180 millones de 1985. El crecimiento demográfico explica más del 60% del incremento, aunque los investigadores subrayan que respirar no equivale a quemar combustibles fósiles ni es la causa del cambio climático.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores utilizaron miles de mediciones reales de personas de distintas edades, desde la infancia hasta la vejez, que reflejaban la cantidad de CO2 que sus cuerpos producían durante la vida cotidiana. Combinaron estos datos con información sobre la población mundial y el peso corporal y concluyeron que el crecimiento demográfico era la principal causa del incremento mundial.
El CO2 exhalado por los seres humanos no es lo mismo que las emisiones derivadas de la quema de combustibles fósiles: proviene de los alimentos que consumimos y es, en gran medida, carbono que las plantas han absorbido recientemente de la atmósfera. En cambio, los combustibles fósiles liberan carbono que ha estado almacenado bajo tierra durante millones de años.
Los investigadores del Centro de Ejercicio, Nutrición y Metabolismo de la Universidad de Bath afirman que esta investigación, publicada en The Lancet Planetary Health, busca comprender mejor de dónde proviene el carbono, adónde va y cómo encaja la actividad humana en el panorama general, y no sugerir que la gente deba hacer menos ejercicio o cambiar su alimentación.
El profesor Javier González, autor principal del estudio, ha explicado que el trabajo aporta a los científicos una pieza más del rompecabezas para determinar de dónde proviene el carbono y adónde va. Esto puede ayudar a predecir con mayor precisión la eficacia de las estrategias de reducción de carbono.
"Lo importante es que el dióxido de carbono que exhalamos no es lo mismo que la quema de combustibles fósiles. No estamos diciendo que respirar sea la causa del cambio climático", ha destacado.