Publicado 04/12/2020 08:04CET

Claves sobre la terapia electroconvulsiva: descargas eléctricas sobre el cerebro que son seguras

Ilustración del cerebro enganchado a un enchufe.
Ilustración del cerebro enganchado a un enchufe. - JOLYGON/GETTY - Archivo

   MADRID, 4 Dic. (EDIZIONES) -

   Si todos pensamos en las terapias electroconvulsivas (TEC) nos vienen a la cabeza malas (y erróneas) sensaciones, así como imágenes desagradables de películas. Sin ir más lejos, en 'Alguien voló sobre el nido del cuco', todos recordamos cómo Jack Nicholson tuvo que someterse a esta terapia, sin anestesia, y en un centro psiquiátrico, como castigo por su mal comportamiento.

Algo totalmente fuera de la realidad puesto que las TEC hoy en día son procedimientos "totalmente seguros", y en los que el paciente no sufre, porque se encuentra bajo anestesia general durante el procedimiento, según asegura en una entrevista con Infosalus el médico psiquiatra y coordinador de la Unidad de TEC en el Hospital Universitario de Bellvitge (Barcelona), el doctor Mikel Urretavizcaya.

   "Se realiza de una forma diferente a las películas, no tiene nada que ver. La TEC es segura, y rápida, y ahora con respecto a hace 10 años se ha avanzado mucho porque se adapta a las necesidades y características del paciente. Se empezó esta terapia hace más de 80 años. Ahora el fundamento es el mismo, pero en la actualidad se hace con anestesia general, antes no. Es una técnica que se hace en un lugar especial, y el paciente en todo momento está controlado por un psiquiatra, un anestesista, y un enfermero. Por ello, es un procedimiento estable y seguro para el paciente", agrega.

   Esta técnica se emplea básicamente en trastornos afectivos, de depresión muy grave o resistente, o bien en pacientes que presentan esquizofrenia resistente, según detalla el doctor Urretavizcaya.

   Por ejemplo, según cuenta, hay depresiones donde una parte muy importante de la sintomatología es secundaria a varias disfunciones dentro del cerebro. "La TEC consiste en aplicar un estímulo eléctrico que se genera en un ordenador, adaptado a las características de cada paciente y de los tratamientos que toma, y esa cantidad de electricidad produce una convulsión. Repitiéndolas durante un tiempo, la psicopatología o síntomas de la enfermedad mejoran", asegura el también exsecretario de la Sociedad española de psiquiatría biológica, que acaba de impartir un curso intensivo sobre TEC en el reciente XXIII Congreso Nacional de Psiquiatría.

   Pero, ¿cómo una descarga eléctrica puede mejorar una depresión, por ejemplo? "La TEC pone en marcha una serie de mecanismos biológicos capaces de regular la disfunción previa que existe en ese cerebro. Actúa igual que los fármacos, que por ejemplo calibran determinados neurotransmisores que no 'funcionan' bien en algunos enfermos, pero con la TEC se logra a través de otra vía que no es la farmacológica, a través de las descargas", explica el especialista.

¿SON TAN RELEVANTES COMO DICEN LAS PÉRDIDAS DE MEMORIA?

   Otro de los problemas que suele generar rechazo en torno a esta técnica son las pérdidas de memoria, en algunos casos, según denuncian, bastante acusadas: "No aparecen en todos lo casos, sí en el 50% de los pacientes. De aparecer, no son pérdidas globales sino acotadas en el tiempo y pueden ser de épocas pasadas a la realización de la TEC, y en algún caso, de dificultad de retención de memoria en las semanas siguientes a la realización de la terapia".

   En la mayor parte de los casos, según aclara, cuando han pasado unos 6 meses de la última sesión de la TEC, se recuperan la mayor parte de los pacientes. En su experiencia, éstas no dificultan la vida habitual plena de los enfermos con terapia electroconvulsiva, siendo en muchos casos pérdidas pequeñas de memoria permanentes pero que la justifican, porque tras la técnica los pacientes están mejor que con la depresión.

   También ve importante resaltar que no hay ningún estudio científico que constate lesión cerebral por las TEC. "Es un ordenador, se dan dosis bajísimas y ahora se individualizan además en función de las necesidades del paciente", resalta el psiquiatra.

   Después, si hablamos de mortalidad, dice que hay menos de 1 de cada 10.000 pacientes que pueden morir en el caso de TEC porque tienen problemas previos y muchas patologías. "Por lo que es una técnica segura", según incide.

   "Por tanto, problemas por tanto de la anestesia o somáticos prácticamente no hay. Sí hay un cuadro confusional inicial, que se limita en una hora media más o menos y es normal. Después el paciente se recupera. A veces tienen cefalea o nauseas, sobre todo en las primeras sesiones, pero esto se contrarresta con fármacos y está relacionado en muchas ocasiones con la anestesia, y no aparece en el 40-50% de las veces", añade.

CÓMO SE REALIZA

   Según describe el doctor Urretavizcaya, la terapia de electroconvulsiones consiste en la aplicación del estímulo eléctrico en el cerebro inferior a 8 segundos. "La anestesia es general para que el paciente no note nada y dura 5 min. Ahora bien, hasta que el paciente se acabe de despertar tarda una hora o dos, y está en la cama, pero después se le da agua, tiene tolerancia oral y se puede ir a su casa", reseña.

   Las sesiones vienen a ser entre 6 y 12, por lo que es "un tratamiento rápido". "Con otros antidepresivos hay que esperar más, si es que hay mejoría. Se pueden realizar de dos a tres sesiones a la semana, por lo que en un mes se ve el efecto del tratamiento, es decir, que se va a mejorar si se tiene sintomatología depresiva. A veces tras un TEC, en un tanto por ciento de casos el paciente se recupera totalmente", agrega.