Publicado 18/08/2021 08:29CET

Las cistitis y el verano, ¿por qué suelen ir de la mano?

Archivo - Mujer que sufre cistitis.
Archivo - Mujer que sufre cistitis. - EVRIM ERTIK/ISTOCK - Archivo

   MADRID, 18 Ago. (EDIZIONES) -

   La cistitis es una inflamación de la vejiga de origen infeccioso, mayoritariamente por bacterias, pero también puede producirse por otros microorganismos. Con la llegada del verano suelen aumentar en el caso de las mujeres especialmente. Veamos el porqué.

   "En la mujer puede incrementarse la incidencia en verano, pero sobre todo está relacionado con los malos hábitos higiénicos-dietéticos. Mantener los bañadores mojados mucho tiempo puede aumentar la frecuencia de las cistitis", afirma en una entrevista con Infosalus la coordinadora nacional del Grupo de Urología Funcional, Femenina y Urodinámica de la Asociación Española de Urología (AEU) la doctora Blanca Madurga Patuel.

   La también especialista de la Unidad de Urología Funcional del Hospital Universitario Puerta del Mar de Cádiz sostiene de hecho que las cistitis son más frecuentes en las mujeres, aunque pueden darse en todos los grupos de edad: "Esto se debe, fundamentalmente, a la anatomía femenina, al tener una uretra, que es la puerta de la vejiga, mucho más corta que la masculina, por lo que los gérmenes externos tienen más facilidad de acceso a la vejiga".

   Entre sus causas, la experta reconoce que son variadas, si bien precisa que fundamentalmente las cistitis son debidas a una mala educación vesical. "Por ejemplo, provoca que los propios gérmenes que viven en nuestra vejiga se multipliquen y provoquen síntomas", indica.

   Ahora bien, advierte de que también pueden aparecer tras las relaciones sexuales, al mismo tiempo que las cistitis pueden ser la expresión de un cálculo renal infectado, una malformación congénita, o aparecer tras maniobras en la uretra, como por ejemplo un sondaje vesical. "Lo importante es intentar averiguar la causa, cuando existe y tratarla, o la infección volverá a aparecer", subraya la doctora Madurga.

   Es más, avisa de que las cistitis son "muy frecuentes" pero también de "fácil manejo", por lo que hace hincapié en que es importante en todos los casos averiguar el germen que la está provocando, de cara a que vuelva a aparecer.

   Sobre sus síntomas, la miembro de la AEU dice que son los mismos en mujeres y en hombres: "Lo más frecuente es el escozor o dolor al orinar. La micción suele ser más corta ya que la molestia ocasionada hace que orinemos más veces. También el mal olor de la orina. En los casos más graves puede dar fiebre con el consiguiente malestar general. Si se agrava con una infección que llegue a los riñones puede necesitar ingreso en un hospital".

   Para el diagnóstico definitivo, la doctora Madurga concreta que se obtiene en base a la clínica y al cultivo de orina. "Es fundamental conocer el germen que lo produce para así poder tratar con el antibiótico más adecuado. Por otro lado, el conocer el patógeno causal nos permite conocer, en muchos casos, cuál es el origen de la infección y poder tratar la causa para que no vuelva a aparecer".

   En cuanto al tratamiento, la especialista del Hospital Universitario Puerta del Mar de Cádiz dice que éste se basa en los antibióticos, si bien insiste en que estos deben ser prescritos por un médico.

   "Por desgracia, cada vez es más frecuente encontrar resistencias bacterianas por el mal uso que se ha tenido durante décadas de los antibióticos. Por esto, en ocasiones, es muy difícil poder curar a la primera estas cistitis y se repiten. Muchas veces no es que se repitan, sino que es la misma infección que no se ha curado con el primer tratamiento antibiótico", reconoce.

CONSEJOS PARA LAS PERSONAS CON CISTITIS

   En última instancia, la doctora Madurga aporta una serie de consejos para las personas que padecen cistitis partiendo de la base de que unas buenas medidas higiénico-dietéticas son imprescindibles, en su opinión.

   Por ejemplo, sostiene que es fundamental igualmente el beber la cantidad de líquido adecuada para cada época del año, que suele rondar sobre los dos litros y algo, más cuando hacemos ejercicio físico o hace mucho calor y perdemos el líquido por el sudor.

   "El control del estreñimiento, el evitar baños de asiento, reduciéndolos a uno por día. No usar absorbentes. El flujo vaginal nos protege de las infecciones. Uso de estrógenos locales en mujeres menopaúsicas, excepto si se tiene antecedentes de cáncer de mama.

   Orinar tras las relaciones sexuales en las mujeres evita esas cistitis postcoitales. Proceder a la limpieza tras la defecación empezando siempre desde los genitales hacia el ano. No permanecer con el bañador mojado mucho tiempo", son otras de sus recomendaciones.

   Eso sí, Madurga considera que no es aconsejable aguantar las ganas de orinar más de 3 horas seguidas: "La vejiga no es un saco sin fondo, la orina retenida hace crecer las bacterias y provocar síntomas".

   Con ello, la miembro de la Asociación Española de Urología incide en que tanto el médico de cabecera, como el urólogo o el ginecólogo, pueden dar a los pacientes una relación de estas medidas preventivas, "que son más que eficaces".

   "Por otro lado, el conocimiento del resultado de los cultivos de orina nos hará dar el tratamiento antibiótico más efectivo para cada paciente. Además, en la actualidad se disponen de auto vacunas bacterianas muy efectivas en pacientes con infecciones urinarias de repetición", valora la experta.

   En último lugar aporta un consejo a su juicio "imprescindible" y es que no nos debemos automedicar nunca: "Antes de tomar un antibiótico debe acudir a su médico de cabecera y si este ve que se trata de una infección complicada deberá mandar al paciente al urólogo".