Conferencia Internacional De Neurotecnología Organizada Por El Centro Internacional De Neurociencia Y Ética (CINET) De La Fundación Tatiana. - FUNDACIÓN TATIANA
MADRID 18 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Centro Internacional de Neurociencia y Ética (CINET) de la Fundación Tatiana ha anunciado la creación del Observatorio Internacional de Gobernanza de la Neurotecnología (INEGOV), una iniciativa con sede en Madrid, impulsada por CINET y dirigida por el director de Neurotecnología en CINET, José M. Muñoz.
El Observatorio tendrá como objetivo analizar tendencias regulatorias, identificar riesgos y oportunidades emergentes, y apoyar el desarrollo de capacidades de gobernanza anticipatoria en un contexto de aceleración global del sector.
El INEGOV, que forma parte de los esfuerzos de CINET por promover una gobernanza de la neurotecnología basada en la evidencia, elaborará informes, análisis y herramientas sobre políticas públicas y prácticas regulatorias, con vocación de colaboración con instituciones públicas, organismos internacionales y centros de investigación.
El anuncio se ha hecho durante la Conferencia Internacional de Neurotecnología organizada por el CINET, en la que expertos e instituciones internacionales han coinciden en que el sector entra en una segunda fase en la que el principal reto será desarrollar herramientas de gobernanza práctica que garanticen innovación y seguridad.
Durante el encuentro, en el que han participado expertos internacionales en neurotecnología -incluyendo científicos, representantes de la industria y responsables de organizaciones como UNESCO, la OCDE y el Consejo de Europa-, han concluido con un diagnóstico compartido: el campo está entrando en una segunda fase en la que el desafío principal ya no es solo científico ni ético, sino de gobernanza práctica.
A lo largo del encuentro, los debates pusieron de relieve la rápida expansión de estas tecnologías más allá del ámbito clínico y su progresiva incorporación a contextos cotidianos, desde el bienestar y el rendimiento cognitivo hasta el entorno laboral, educativo y digital.
Este proceso -el paso de la neurotecnología hacia la vida cotidiana- refuerza la necesidad de avanzar desde los principios éticos (privacidad, identidad, autonomía) hacia mecanismos concretos de gobernanza capaces de anticipar riesgos, maximizar oportunidades y orientar su desarrollo de forma responsable.
"La primera fase del debate sobre el impacto de la neurotecnología estuvo marcada por marcos éticos y de derechos humanos. El reto ahora es pasar de los principios generales a la implementación práctica, desarrollando herramientas reales de gobernanza antes de que la adopción social avance más rápido que la capacidad de las instituciones para adaptarse", señaló el investigador español José M. Muñoz, responsable científico del encuentro y Director de Neurotecnología en CINET.