El cigarrillo electrónico podría fomentar el consumo de tabaco

Cigarrillo electrónico
Foto: GETTY//JANIFEST
Actualizado 09/09/2015 10:18:52 CET

MADRID, 9 Sep. (EUROPA PRESS) -

   El vapeo de los cigarrillos electrónicos o 'e-cigarrillos' como alternativa al consumo de tabaco ha crecido mucho en el último año, además se podría decir que entre los adolescentes, incluyendo aquellos que nunca han fumado, se está popularizando.

   Sobre su uso, más allá de si tiene consecuencias para la salud, existe un debate sobre si este productos podría fomentar el consumo de tabaco. En esta línea, un estudio publicado en abril en la revista digital 'BMJ Open', afirmaba que pocos de los que los prueban se convierten en consumidores habituales dejando de lado el tabaco normal.

   Ahora, un nuevo estudio de adolescentes y adultos jóvenes de Estados Unidos sugiere que el uso de cigarrillos electrónicos (e-cigarrillos) se asocia con la progresión a fumar cigarrillos tradicionales, según informa un artículo sobre este trabajo publicado en la edición digital de 'Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine'.

   Algunas investigaciones sugieren que los cigarrillos electrónicos pueden ayudar a los fumadores a reducir el consumo de productos de tabaco tradicionales. Sin embargo, existe la preocupación de que la comercialización del e-cigarrillo podría posicionar el producto para reclutar a los no fumadores y el consumo de cigarrillos electrónicos ha aumentado entre los adolescentes y adultos jóvenes.

   El doctor Brian A. Primack, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh, en Estados Unidos, y los coautores examinaron si el uso del e-cigarrillo se vincula con la progresión a fumar cigarrillos un año después. El estudio incluyó encuestas a partir de una muestra nacional de 694 participantes (entre las edades de 16 a 26 años) que nunca fumaron cigarrillos y no eran susceptibles a fumar cigarrillos.

   Se preguntó a los participantes si fumaban en 2012-2013 y se les evaluó de nuevo un año después de completar la encuesta inicial. La progresión al consumo de cigarrillos se definió como: los no susceptibles a fumar que dijeron que no probarían un cigarrillo o no fumarían en el próximo año; los no fumadores susceptibles que no podían descartar fumar y los fumadores.

   Entre los 694 participantes, el 53,9 por ciento eran mujeres y el 76,5 por ciento eran blancos. Al inicio del estudio, un total de 16 participantes (el 2,3 por ciento de la muestra) consumía cigarrillos electrónicos. Los autores encontraron que en un año de seguimiento, 11 de los 16 fumadores de e-cigarrillos (68,9 por ciento) y 128 de 678 participantes que no habían consumido cigarrillos electrónicos (18,9 por ciento) pasaron a fumar tabaco normal.

   En otros análisis, el uso del e-cigarrillo se relaciona con la progresión a fumar y el paso a ser susceptibles a fumar entre los no fumadores inicialmente no susceptibles. Sin embargo, los autores reconocen que a pesar de que había riesgo considerable asociado con ser consumidor de e-cigarrillo al inicio del estudio, sólo había un pequeño número de usuarios de e-cigarrillos al comienzo de la investigación (2,3 por ciento).

   "Por lo tanto, se podría interpretar que este pequeño número puede no traducirse en riesgo importante para la salud pública", señalan. No obstante, los investigadores consideran que es importante continuar con la vigilancia entre los jóvenes que consmen e-cigarrillo y que lo superponen con el uso de otros productos de tabaco.

   "Nuestro estudio identificó una asociación longitudinal entre el uso del e-cigarrillo como línea de base a la progresión a fumar el cigarrillo tradicional entre los adolescentes y adultos jóvenes. Especialmente teniendo en cuenta el rápido aumento en el uso del e-cigarrillo entre los jóvenes, estos hallazgos apoyan las regulaciones de limitar las ventas y disminuir el atractivo de los e-cigarrillos para los adolescentes y adultos jóvenes", concluye el estudio.