Científicos explican cómo una infección intestinal puede producir síntomas crónicos

Publicado 13/01/2020 17:24:18CET
A lo largo del borde del intestino delgado, las neuronas (verdes) aparecen muy cerca de la molécula inflamatoria Nlrp6 (rosa).
A lo largo del borde del intestino delgado, las neuronas (verdes) aparecen muy cerca de la molécula inflamatoria Nlrp6 (rosa). - LABORATORY OF MUCOSAL IMMUNOLOGY

MADRID, 13 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un nuevo estudio de la Universidad de Rockefeller (Estados Unidos) ha examinado de cerca por qué mueren las neuronas en el intestino y cómo el sistema inmune normalmente las protege. Realizado en ratones, su investigación ofrece una visión sobre el síndrome de intestino irritable (SII) y podrían conducir hacia potenciales nuevos enfoques de tratamiento.

A veces el final de una infección intestinal es solo el comienzo de una nueva. De los que contraen la diarrea del viajero, por ejemplo, unos pocos desafortunados desarrollan el síndrome de intestino irritable, una inflamación crónica del tracto intestinal. Los científicos no están seguros de cómo ocurre esto exactamente, pero algunos piensan que una infección puede contribuir al SII al dañar el sistema nervioso intestinal.

En un intestino sano, el sistema inmunológico debe encontrar un cuidadoso equilibrio entre la respuesta a las amenazas y el mantenimiento de esa respuesta para evitar daños. "La inflamación ayuda al intestino a evitar una infección, pero un exceso puede causar un daño duradero. Nuestro trabajo explora los complejos mecanismos que impiden que las respuestas inflamatorias destruyan las neuronas", explica Daniel Mucida, uno de los líderes del estudio, que se ha publicado en la revista 'Cell'.

Para entender los efectos de una infección en el sistema nervioso, Mucida y sus colegas le dieron a los ratones una forma debilitada de 'Salmonella', una bacteria que causa intoxicación alimentaria, y analizaron las neuronas dentro del intestino. Encontraron que la infección inducía una reducción duradera de las neuronas, un efecto que atribuyeron al hecho de que estas células expresan dos genes, Nlrp6 y Caspase 11, que pueden contribuir a un tipo específico de respuesta inflamatoria.

Esta respuesta, a su vez, puede finalmente provocar que las células sufran una forma de muerte celular programada. Cuando los investigadores manipularon ratones para eliminar estos genes específicamente en las neuronas, vieron una disminución en el número de neuronas que mueren. "Este mecanismo de muerte celular ha sido documentado en otros tipos de células, pero nunca antes en las neuronas. Creemos que estas neuronas del intestino pueden ser las únicas que mueren de esta manera", asegura otra de los autoras, Fanny Matheis.

Aún no está claro exactamente cómo la inflamación causa que las neuronas cometan suicidio celular, pero los científicos ya tienen pistas que sugieren que podría ser posible interferir con el proceso. La clave podría ser un conjunto especializado de células inmunes intestinales, conocidas como macrófagos de la mucosa.

Trabajos anteriores de estos mismos investiagdores han demostrado que estas células expresan genes que combaten la inflamación y colaboran con las neuronas para mantener los alimentos en movimiento a través del tracto digestivo. Si estas neuronas mueren, como sucede en una infección, un posible resultado es el estreñimiento, uno de los muchos síntomas desagradables del SII. En su estudio, el equipo ha demostrado cómo los macrófagos acuden en ayuda de las neuronas durante una infección, mejorando este aspecto del trastorno.

Sus experimentos revelaron que los macrófagos poseen un cierto tipo de molécula receptora que recibe señales de estrés liberadas por otro conjunto de neuronas en respuesta a una infección. Una vez activada, este receptor incita al macrófago a producir moléculas llamadas poliaminas, que los científicos piensan que pueden interferir con el proceso de muerte celular.

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