El equipo del CIC liderado por Isidro Sánchez. - CIC
SALAMANCA 26 Mar. (EUROPA PRESS) -
El grupo liderado por el investigador principal del Centro de Investigación del Cáncer (CSIC-USAL-FICUS), Isidro Sánchez García, ha demostrado cómo una deleción (un tipo de mutación) en el cromosoma 9, al inactivar parcialmente los genes PAX5 y CD72, desencadena el desarrollo de leucemia linfoblástica aguda de células B, uno de los cánceres infantiles más frecuentes.
El trabajo publicado en la revista JCI Insight con el título 'Deletion 9p drives B-ALL through the heterozygous inactivation of Pax5 and Cd72 in pre-leukemic cells' (disponible en el enlace https://insight.jci.org/articles/view/199464) aporta nuevas claves para entender por qué algunos casos de esta enfermedad son más agresivos y abre nuevas vías para mejorar su diagnóstico y tratamiento en el futuro.
En palabras de Isidro Sánchez, "aunque se trata de investigación preclínica, este hallazgo nos acerca a una identificación más precisa de los pacientes con mayor riesgo y, en el futuro, a estrategias diagnósticas y terapéuticas más ajustadas a su perfil molecular".
Comprender cómo la deleción 9p altera la función de PAX5 y CD72 permite explicar por qué algunos pacientes presentan una evolución más agresiva de la enfermedad y podría ayudar a refinar la clasificación molecular de la leucemia linfoblástica aguda de células B.
A medio plazo, este conocimiento puede contribuir al diseño de herramientas para detectar estados preleucémicos de alto riesgo y mejorar el seguimiento de la enfermedad mínima residual, tal y como han señalado desde el CIC en un comunicado recogido por Europa Press.
Aunque se trata todavía de investigación preclínica, los autores han señalado que definir con precisión las lesiones genéticas que impulsan la leucemia linfoblástica aguda de células B es un primer paso imprescindible para desarrollar terapias dirigidas y mejorar la selección de tratamientos en función del perfil molecular de cada paciente. La deleción del brazo corto del cromosoma 9 (del9p) es una alteración cromosómica frecuente en la leucemia linfoblástica aguda de células B (LLA-B).
Está presente en aproximadamente el 10 por ciento de los niños con esta enfermedad y se asocia con un pronóstico desfavorable. Sin embargo, pese a que fue identificada hace más de 40 años, su contribución exacta al desarrollo de la leucemia linfoblástica aguda de células B no se había esclarecido hasta ahora. La investigación identifica que la pérdida de un fragmento del cromosoma 9, conocida como deleción 9p, contribuye de forma decisiva a la aparición de leucemia linfoblástica aguda de células B al inactivar una de las dos copias de los genes PAX5 y CD72 en las células precursoras de los linfocitos B.
Estos genes participan en el desarrollo normal de estas células, y su inactivación simultánea en células preleucémicas genera una leucemia aguda, ya que la pérdida de CD72 provoca un estado inflamatorio similar al producido por los factores ambientales que cooperan con la pérdida de PAX5.
Mediante una combinación de modelos experimentales y análisis de muestras de pacientes, el equipo demuestra que esta alteración no solo es frecuente en la leucemia linfoblástica aguda de células B, sino que constituye un paso clave en la transformación maligna de las células B, abriendo la puerta a estrategias de diagnóstico y tratamiento más precisas en el futuro.
El trabajo ha sido financiado por el Instituto de Salud Carlos III, por el Ministerio de Ciencia e Innovación, la Junta de Castilla y León, por el National Institutes of Health de Estados Unidos (NIH), la Fundación Unoentrecienmil, Loterías y Apuestas del Estado a través de la Asociación Española Contra el Cáncer y la Fundación La Caixa.
Han participado investigadores del Programa de Terapias Experimentales y Oncología Traslacional y diversas unidades del Centro de Investigación del Cáncer (CSIC- Universidad de Salamanca-FICUS), así como de la Universidad de Salamanca (Departamentos de Medicina, Anatomía Patológica, Cirugía y Pediatría), del Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL), del Hospital Universitario de Salamanca, del Centro de Investigación Biomédica en Red de Cáncer (CIBERONC), de la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Universitario Niño Jesús y su Laboratorio de Oncohematología, junto con especialistas del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, del Hospital Universitario La Princesa en Madrid, y del departamento de oncología del Hospital St. Jude Children's en Memphis (Estados Unidos).