Archivo - Imagen de recurso de la representación de un intestino. - PEPIFOTO/ ISTOCK - Archivo
MADRID 19 May. (EUROPA PRESS) -
El Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER) ha destacado que la medicina de precisión y la voz de los pacientes son claves para avanzar en el abordaje de la enfermedad inflamatoria intestinal.
Con motivo del Día Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal, el CIBER subraya la necesidad de seguir impulsando una investigación "colaborativa, traslacional y centrada en las personas" para mejorar el diagnóstico, el tratamiento y la calidad de vida de quienes conviven con enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa.
Según el CIBER, la EII afecta aproximadamente al 1 por ciento de la población y constituye un reto sanitario y social de gran relevancia. "Su aparición frecuente en personas jóvenes, su curso crónico y recurrente, la incertidumbre asociada a los brotes y el impacto sobre la vida diaria, laboral, familiar y emocional hacen imprescindible avanzar hacia una atención más personalizada, capaz de responder no solo a la actividad inflamatoria, sino también a las necesidades reales de los pacientes", añade el Centro.
Desde el área de Enfermedades Hepáticas y Digestivas del CIBER, CIBEREHD, un número relativamente alto de grupos desarrolla investigación en enfermedad inflamatoria intestinal, integrando investigación básica, clínica, epidemiológica y traslacional. "Esta masa crítica sitúa al CIBER en una posición de liderazgo en la investigación en EII en España y le confiere también un papel destacado a nivel internacional, tanto por su contribución científica como por la participación de sus investigadores en iniciativas, consensos, guías clínicas y redes colaborativas orientadas a mejorar el manejo de estas patologías", señala el CIBER.
Las líneas actualmente impulsadas por estos grupos abarcan la identificación de biomarcadores predictivos de respuesta y evolución de la enfermedad, el estudio de los mecanismos inmunológicos y moleculares implicados en la inflamación intestinal, la integración de datos multi-ómicos, incluyendo transcriptómica, proteómica, metabolómica, microbiota y datos clínicos.
Además, los grupos estudian la evaluación de nuevas terapias avanzadas y estrategias de optimización terapéutica, la seguridad de los tratamientos en situaciones especiales como el embarazo y la lactancia, la investigación en práctica clínica real mediante cohortes y registros multicéntricos, y el desarrollo de modelos predictivos apoyados en herramientas de inteligencia artificial. Todo ello, afirman, con un objetivo común: avanzar hacia una medicina más precisa, preventiva y adaptada a cada paciente.
"El objetivo no es solo disponer de más tratamientos, sino saber cuál es el más adecuado para cada paciente y en qué momento utilizarlo. Para ello necesitamos combinar datos clínicos, inmunológicos, microbiológicos, moleculares y de imagen con herramientas de inteligencia artificial para anticipar la respuesta, evitar retrasos terapéuticos innecesarios y avanzar hacia una atención más personalizada", declara María Chaparro, subdirectora científica e investigadora del CIBEREHD en el Hospital Universitario de La Princesa (Madrid).
Además, desde el CIBER indican que la investigación en EII no solo busca controlar la inflamación. Así, indica que la fatiga, dolor, urgencia intestinal, incertidumbre ante los brotes, carga asistencial, adherencia a los tratamientos, impacto psicológico, dificultades laborales o limitaciones sociales forman parte de la experiencia cotidiana de muchas personas con enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa.
En este punto, el CIBER subraya que los grupos de investigación integran cada vez más la participación ciudadana como un pilar en el diseño de sus proyectos. "Incorporar la experiencia de los pacientes permite humanizar la investigación, situar sus necesidades en el centro y plantear preguntas más ajustadas a su realidad, no solo sobre la eficacia de los tratamientos, sino también sobre su impacto en la calidad de vida, la autonomía y el bienestar emocional", finaliza.