Publicado 01/04/2016 17:08:50 +02:00CET

El cerebro procesa con diferentes mecanismos lo que oyes y ves

Niño viendo la televisión
PIXABAY

   MADRID, 1 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), en Estados Unidos, han analizado de forma detallada como el cerebro combina la información procedente de la vista y el oído y han visto que son diferentes mecanismos los que trabajan juntos para procesar la información procedente de ambos sentidos.

   Un hallazgo que, según los autores del estudio que publica la revista 'Psychological Science', puede hacer que no sea tan fácil como se piensa categorizar lo que percibimos y aprendemos. "Debemos tener cuidado al hacer afirmaciones generales cuando hablamos de procesar la información, tales como 'yo estudio con la vista'", según Ladan Shams, autora del estudio.

   Los científicos encontraron que lo que ve la gente suele influir en lo que oye cuando tratan de identificar la ubicación específica de sonidos o destellos de luz, al igual que lo que oyen influye en lo que ven.

   En el estudio, 59 participantes, en su mayoría estudiantes de la UCLA, estaban sentados frente a una pantalla de ordenador con altavoces a cada lado y se les pidió que contaran el número de ráfagas de luz que se veían en la pantalla y los pitidos que sonaban por los altavoces.

   A veces sólo se veían destellos, a veces sólo se escuchaban pitidos y otras veces aparecían a la vez. En total, se produjeron 360 combinaciones diferentes de sonidos y destellos en una hora.

   "Cuando la gente tiene que procesar un número diferente de sonidos y parpadeos, es realmente difícil porque los sentidos se mezclan", ha reconocido Brian Odegaard, también autor del estudio, que admite que la mayoría de la gente cuando ve dos pitidos y un destello decía por error ver dos destellos, y sólo unos pocos participantes lograban acertar.

   Shams ha reconocido que la mayoría de las personas son bastante buenos a la hora de identificar los estímulos visuales cuando no intervienen otros sentidos, ya que en el experimento los participantes se veían afectados por lo que escuchaban.

   En la segunda parte del estudio, se pidió a los participantes que se sentaran frente a una pantalla en negro, detrás de la cual había cinco altavoces. Y un proyector dejaba ráfagas de luz en la pantalla, justo en el mismo lugar en que se encontraban los altavoces.

¿DE DÓNDE SALE LA LUZ Y EL SONIDO?

   Los investigadores fueron combinando breves sonidos a la vez que aparecían las ráfagas de luz, y pedían a los participantes que identificaran dónde se originaban y lo señalaran con el ratón del ordenador.

   Cuando la luz y el sonido no coincidían, a la mayoría de participantes les costaba identificar más donde se producía el sonido. Un efecto similar al que se produce con los ventrílocuos, que en ocasiones cuesta saber si el sonido sale de la voz de él o del muñeco, ha explicado Odegaard.

   Aunque los investigadores pensaban que aquellas personas que fallaban más en la primera prueba iban a tener también más problemas para acertar en la otra, se sorprendieron de que no había ninguna correlación entre ambas. Además, a la semana siguiente los participantes se sometieron a las mismas pruebas y vieron como los resultados no variaban.