Cerca del 70% de las mujeres que ha sufrido una mastectomía continúan mutiladas tras la operación

Actualizado 16/10/2009 20:13:26 CET

El principal miedo de las pacientes es que la reconstrucción pueda afectar a la detección de posibles nuevas lesiones

BILBAO, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

Cerca del 70 por ciento de las 8.000 mujeres que cada año sufren la extirpación de alguna de las mamas por sufrir cáncer permanece mutilada tras la operación, "debido al miedo y al desconocimiento de las pacientes", sobre todo, a que la reconstrucción pueda afectar a la detección de posibles nuevas lesiones, según explicó Emma Araya, médico especialista en Cirugía Plástica Reparadora de la Clínica Sáinz Arregui.

En Euskadi se registran 1.123 casos de cáncer de mama al año. El envejecimiento de la población y las pruebas diagnósticas hacen posible reducir la tasa de mortalidad, aunque la incidencia aumenta lentamente. "Es fundamental -explicó la especialista- detectar la enfermedad en un estadio en el que pueda interrumpirse el avance de la misma". Como resultado, más de 12.000 mujeres españolas sobreviven al cáncer de mama más de 5 años, pero tan sólo un 20 por ciento de las mastectomizadas se realiza una reconstrucción mamaria.

"Se trata de un proceso importante para la readaptación de la mujer tras la pérdida del pecho ya que disminuye, e incluso evita, trastornos emocionales que puedan surgir debido a la agresividad de esta enfermedad", explicó, para añadir que "se ha comprobado que las mujeres que se someten a esta intervención sufren menos problemas de ansiedad, depresión y pérdida de autoestima".

En la actualidad, y a pesar de los avances realizados en este campo en los últimos 20 años, todavía existe mucho desconocimiento. Araya explicó que el principal problema es "el miedo", ya que "muchas mujeres temen que esta operación pueda afectar a la evolución de la enfermedad, cuando está científicamente comprobado que no afecta ni al pronóstico, ni a la supervivencia, ni mucho menos a la futura detección de posibles nuevas lesiones".

La doctora Araya indicó que a estos temores hay que sumar el desconocimiento, ya que "todavía perdura la creencia errónea de que sólo un número reducido de mujeres sometidas a mastectomía puede tener acceso a la reconstrucción mamaria, cuando la realidad es completamente diferente".

Según los últimos datos de la Asociación Española Contra el Cáncer, en España se diagnostican alrededor de 16.000 nuevos cánceres de mama al año. La mayoría de los casos se muestran en edades comprendidas entre los 35 y los 80 años, con un máximo entre los 45 y los 65 años.

Menos del 10 por ciento de las mujeres opta por la reconstrucción inmediata. Se calcula que cerca de un 20 por ciento de las mujeres mutiladas se somete a la reconstrucción mamaria un año después de la operación y menos del 10 por ciento opta por la cirugía en el momento de la extirpación del pecho. A pesar de que esta última opción es quizás la más recomendada para la autoestima de la paciente, "existe todavía mucha incertidumbre a este respecto", dijo Araya.

RADIOTERAPIA

La doctora explicó que el principal obstáculo es la radioterapia y precisó que "cada vez es más habitual la aplicación de esta terapia tras la operación, lo que interfiere en los resultados estéticos de la reconstrucción". Araya dijo que, en estos casos, se opta por retrasarla hasta que finalice todo el proceso de recuperación.

El otro factor decisivo, apuntó, "escapa de las manos del paciente, ya que, en la actualidad, todavía no existe una coordinación entre los especialistas, lo que dificulta este tipo de operación conjunta".

Por último, destacó que "el futuro pasa por la reconstrucción con el tejido graso del propio enfermo y células madres, pero todavía no se realizan muchas intervenciones de este tipo".