Las células de apoyo del cerebro podrían desempeñar un papel clave en el TOC

Archivo - Niño guiñando un ojo. Tic. Síndrome de Tourette.
Archivo - Niño guiñando un ojo. Tic. Síndrome de Tourette. - RBFRIED/ ISTOCK - Archivo
Publicado: martes, 18 abril 2023 7:07

MADRID, 18 Abr. (EUROPA PRESS) -

Un tipo de célula caracterizada habitualmente como el sistema de apoyo del cerebro parece desempeñar un papel importante en los comportamientos relacionados con el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), según una nueva investigación de UCLA Health, de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA) publicada en la revista 'Nature'.

La nueva pista sobre los mecanismos cerebrales que subyacen al TOC, un trastorno que se conoce de forma incompleta, sorprendió a los investigadores. En un principio pretendían estudiar cómo interactúan las neuronas con las células "auxiliares" en forma de estrella conocidas como astrocitos, que se sabe que proporcionan apoyo y protección a las neuronas.

Sin embargo, los científicos siguen intentando comprender el aparente papel que desempeñan estas complejas células en las enfermedades psiquiátricas y neurodegenerativas.

Al estudiar las proteínas expresadas por neuronas y astrocitos en ratones, los investigadores de la UCLA descubrieron que una proteína asociada al TOC y a comportamientos repetitivos en las neuronas también se encontraba en los astrocitos. El descubrimiento sugiere que las estrategias terapéuticas dirigidas a astrocitos y neuronas podrían ser útiles para el TOC y, potencialmente, otros trastornos cerebrales.

"Nuestra investigación ha revelado un nuevo mecanismo celular, en el que no sólo intervienen las neuronas -algo que ya sabíamos-, sino también los astrocitos, trabajando juntos --afirma Baljit Khakh, profesor de fisiología y neurobiología de la Facultad de Medicina David Geffen de la UCLA--. Ahora podríamos ampliar nuestra investigación en este campo para abarcar mecanismos y células adicionales".

El TOC, un trastorno de ansiedad que dura toda la vida y se caracteriza por pensamientos y acciones repetitivos. Para tratarlo se suele prescribir psicoterapia, antidepresivos o ambos, pero el tratamiento disponible es ineficaz para una parte considerable de los pacientes.

Se cree que una región del cerebro conocida como estriado, que interviene en la toma de decisiones y el control motor, desempeña un papel clave en el TOC. Esa es exactamente la zona del cerebro que estudiaron los investigadores de la UCLA cuando trataron de examinar las interacciones entre astrocitos y neuronas.

Khakh se encuentra entre los investigadores que en los últimos años han estudiado ampliamente los astrocitos, gracias a los avances tecnológicos que han hecho más factible el estudio de estas complejas células. Aunque en investigaciones anteriores se había comparado la expresión génica entre neuronas y astrocitos, este nuevo estudio avanzó nuestra comprensión de la interacción entre ambos tipos celulares mediante el análisis de la expresión proteica.

"Tenemos que fijarnos en las proteínas porque son muy complejas y diversas --explica Joselyn Soto, coautora del estudio y estudiante de doctorado en neurociencia de la Facultad de Medicina de la UCLA--. Dependiendo de qué célula exprese qué proteínas, podemos predecir las funciones de esa célula".

Los investigadores utilizaron múltiples enfoques para aislar y visualizar proteínas en neuronas y astrocitos del cuerpo estriado. Cuando compararon las proteínas encontradas en neuronas y astrocitos, descubrieron inesperadamente que ambos contenían una proteína asociada al TOC conocida como SAPAP3.

Comprobaron sus hallazgos insertando la proteína SAPAP3 en neuronas y astrocitos de ratones modificados genéticamente para carecer del gen que produce la proteína. Descubrieron que los dos tipos de células interactuaban de forma diferente cuando midieron los efectos de la proteína sobre la compulsión y la ansiedad, dos de las características típicas del TOC.

Los ratones dejaron de acicalarse compulsivamente tras devolver la proteína SAPAP3 a astrocitos y neuronas, lo que sugiere que ambos tipos de células podrían ser dianas válidas para tratamientos destinados a frenar la compulsión. Sin embargo, sólo las neuronas con la proteína SAPAP3 se asociaron con una reducción de la ansiedad en los ratones, lo que sugiere que los astrocitos no serían una buena diana para los tratamientos de la ansiedad en el TOC.

Soto apunta que futuras investigaciones profundizarán en cómo las interacciones entre estas células afectan al comportamiento.

"Se trata de dos tipos celulares importantes: uno no funciona sin el otro --explica--. Realmente queríamos entender cómo estas interacciones multicelulares dentro de esta región del cerebro dan lugar a estos comportamientos complejos, incluyendo la compulsión y la ansiedad".

Khakh añade que es necesario seguir trabajando para comprender cómo se forman y mantienen los astrocitos, pero que los inesperados hallazgos de este nuevo estudio demuestran el valor de investigar cuestiones de biología básica para ayudar a formar nuevas ideas sobre la base de las enfermedades.