El CCARS no encuentra pruebas de que las radiofrecuencias perjudiquen la memoria y la atención a corto plazo

Archivo - Gente mirando el móvil.
Archivo - Gente mirando el móvil. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / VIEWAPART - Archivo
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Publicado: miércoles, 4 noviembre 2026 14:38

MADRID 4 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un informe del Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud (CCARS), basado en revisiones científicas promovidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), concluye que las radiofrecuencias no pueden afectar a la memoria, la atención, la concentración o la capacidad de razonamiento.

El documento reúne y examina los resultados de dos grandes revisiones científicas publicadas en 2024, que abordan el problema desde perspectivas diferentes. Mientras la primera estudia qué sucede cuando una persona se expone durante periodos cortos a campos electromagnéticos de radiofrecuencia, como los utilizados en las comunicaciones móviles; la segunda analiza qué ocurre cuando esa exposición se mantiene durante meses o años.

"Esta distinción es fundamental, porque no es lo mismo comprobar si las ondas afectan inmediatamente a nuestra concentración, que determinar si pueden influir en nuestras capacidades mentales después de mucho tiempo", explican.

El primero es un análisis de 76 estudios experimentales, con 3.846 participantes, no encuentra evidencias al respecto, por lo que desde el Comite señalan que los resultados son "tranquilizadores", aunque los expertos advierten de que "todavía faltan investigaciones de calidad para conocer mejor los posibles efectos de la exposición prolongada durante años, especialmente en niños y personas mayores".

La evidencia fue especialmente consistente para determinadas capacidades relacionadas con la atención, la velocidad de respuesta y la memoria de trabajo, es decir, la que utilizamos, por ejemplo, para recordar temporalmente un número de teléfono o realizar un cálculo mental.

La segunda revisión se centró en averiguar si la exposición habitual a las radiofrecuencias durante periodos prolongados puede estar relacionada con cambios en nuestras capacidades cognitivas. Para ello, los investigadores examinaron cinco estudios realizados a partir de cuatro grupos de población seguidos a lo largo del tiempo, que reunían a 4.639 participantes de Australia, Singapur y Suiza.

Los resultados tampoco encontraron, en términos generales, una relación consistente entre una mayor exposición y un peor funcionamiento de la memoria, la atención, el aprendizaje o la capacidad de razonamiento. No obstante, los investigadores son prudentes y advierten que el número de estudios disponibles es todavía pequeño y la calidad de las pruebas científicas resulta insuficiente para descartar con seguridad cualquier posible efecto a largo plazo.

El informe también llama la atención sobre una cuestión que con frecuencia pasa desapercibida, y advierte de que una cosa son las radiofrecuencias que utiliza un teléfono para comunicarse, y otra muy diferente es el uso que hacemos de ese teléfono.

Los investigadores consideran necesario desarrollar estudios que distingan adecuadamente la exposición real a las radiofrecuencias de los hábitos asociados al uso de los dispositivos digitales, al tiempo que recomiendan ampliar las investigaciones sobre nuevas generaciones de tecnologías móviles y mejorar la medición de la exposición.

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