La castración química podría no eliminar por completo el deseo sexual de los violadores, según jefe de Urología

Actualizado 10/08/2009 12:31:05 CET

BARCELONA, 10 Ago. (EUROPA PRESS) -

El jefe del Servicio de Urología del Hospital Clínic de Barcelona, Antonio Alcaraz, asegura que la castración química a la que podrán someterse en Cataluña los agresores sexuales que lo soliciten, podría no eliminar definitivamente el deseo sexual de los pacientes, quienes seguirían teniendo erecciones.

En declaraciones este fin de semana a Europa Press, Alcaraz explicó que cuando un paciente se someta a un tratamiento de inyecciones trimestrales o semestrales, notará una "disminución en el deseo sexual, pero no una imposibilidad de tener una erección".

El doctor señaló que con la castración química se consigue "reducir los niveles de testosterona", produciendo así una "disminución de la libido que consigue reducir el deseo de estos pacientes hacia la violación".

Sin embargo, tal como explicó, "la testosterona no es el único factor que condiciona la pulsión sexual" sino que existen otros aspectos psicológicos que podrían mantener el deseo sexual del agresor.

Alcaraz añadió que la castración química es reversible y que sus efectos se atenuarían cuando el paciente dejara de someterse al tratamiento. No obstante, sostuvo que "después de tres o cuatro ciclos del fármaco es difícil alcanzar niveles normales de testosterona y algunos pacientes pueden quedar al nivel de castración".