Archivo - Tres estudios muestran que el consumo de nicotina está relacionado con problemas de Salud Mental en adolescentes - RATTANKUN THONGBUN/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 12 Ago. (EUROPA PRESS) -
Un equipo de investigadores de la Universidad de Gotemburgo (Suecia) ha llevado a cabo tres estudios a través de los que ha comprobado que los adolescentes que consumen nicotina tienen más probabilidades de presentar síntomas de ansiedad, depresión y otros problemas de Salud Mental.
En primer lugar, ha realizado una investigación con casi 3.000 estudiantes de Secundaria de este país, en la que se ha observado que cerca del 80 por ciento de las chicas que consumían nicotina reportaron síntomas de ansiedad clínicamente relevantes. De hecho, se han constatado asociaciones tanto con productos de tabaco tradicionales como con artículos de nicotina sin tabaco, como las bolsitas de nicotina y los cigarrillos electrónicos.
Tras ello, estos científicos han hecho seguimiento a aproximadamente 1.500 adolescentes del sur de Suecia desde la Secundaria y hasta el Bachillerato. Los síntomas depresivos y la ideación suicida fueron más frecuentes entre los adolescentes fumadores, mientras que las chicas que aumentaron su consumo de tabaco con el tiempo también fueron más propensas a experimentar un empeoramiento de los problemas de sueño, ansiedad, bajo estado de ánimo y dificultades de concentración.
"Las marcadas diferencias entre chicas y chicos justifican una investigación más profunda", han explicado al respecto. "Las niñas pueden ser particularmente vulnerables", ha sostenido una de las autoras principales de estos trabajos y doctoranda en la Academia Sahlgrenska de la Universidad de Gotemburgo, la doctora Johanna Andersson, quien ha añadido que, por otra parte, es necesario "comprender mejor cómo afectan las bolsitas de nicotina a la Salud Mental".
DOS INVESTIGACIONES CON HUMANOS Y UNA CON ANIMALES
Estos expertos, que han obtenido estos datos mediante cuestionarios y seguimientos a largo plazo, han combinado los mismos con experimentos en ratas. En el estudio con estos animales, que ha sido publicado en la revista especializada 'Neuropharmacology', han examinado cómo la nicotina afecta su señalización neuronal, con lo que han descubierto que "la nicotina afectaba la amígdala, una región cerebral que desempeña un papel clave en la regulación emocional y las respuestas al estrés".
Además, una vez explicado que, nuevamente, "los efectos fueron más pronunciados en las ratas hembras", han indicado que "la nicotina alteró la comunicación entre las neuronas y produjo cambios duraderos en la actividad cerebral que persistieron incluso después de que la nicotina hubiera sido eliminada del cuerpo".
"Uno de los hallazgos clave es que observamos patrones similares en varios estudios que utilizan diferentes tipos de datos", ha enfatizado otra de las investigadoras principales de estos trabajos, la profesora de la Academia Sahlgrenska, Louise Adermark, que ha afirmado que, sin embargo, todavía no se puede "determinar la relación causa-efecto".