Actualizado 20/09/2010 12:39:37 CET

Casi el 30% de los fracasos escolares están relacionados con problemas de visión, según expertos

MURCIA, 20 Sep. (EUROPA PRESS) -

Casi el 30 por ciento de los fracasos escolares están relacionados con problemas de visión, según un estudio realizado por el Colegio de Ópticos-Optometristas de la Región de Murcia (Coorm), que pide a las autoridades sanitarias y educativas implanten un sistema de revisiones visuales periódicas en niños.

Parpadear en exceso, adoptar posturas anormales durante el estudio, lagrimeo, dolor de cabeza, falta de concentración son algunas de las señales que pueden indicar que existe un problema de visión. Por eso, el Colegio insiste en la importancia de que los niños, aunque no manifiesten síntomas de mala visión acudan a una revisión visual, sobre todo con el comienzo del curso escolar.

Las anomalías visuales como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo no se curan, son simples defectos funcionales de la visión, por lo que su incidencia no sólo no disminuye sino que se ve acrecentada por el progresivo aumento de la escolarización en los países desarrollados y su detección más temprana.

Así, el Coorm se muestra también preocupado por el importante aumento de miopes debido al esfuerzo que se dedica a las tareas de cerca, que cada vez son más. Por todo ello, según explica su presidente, José Miguel Pelegrín, "es necesario llevar a cabo revisiones visuales y evaluar también la capacidad de comprensión. Y es recomendable que dichas revisiones las realicen los ópticos-optometristas al menos una vez al año en los gabinetes de los establecimientos sanitarios de óptica".

Sin embargo, las disfunciones visuales dejan a menudo pistas y son los padres y profesores los que deben estar atentos ante síntomas identificativos como escozor de los ojos, lagrimeo excesivo, frotarse los ojos o parpadear constantemente, cerrar o cubrirse un ojo, excesiva sensibilidad a la luz, fruncir el ceño cuando se lee o se escribe, mala postura del cuerpo o la cabeza, cansancio después de leer un rato o de realizar otra actividad que requiera de la visión, excesiva sensibilidad a la luz o fotofobia, baja comprensión de la lectura para su edad y pérdida entre líneas.

De este modo, el Coorm aconseja que si se observa en el niño alguno de estos síntomas es necesario que se realice una visita inmediata al óptico-optometrista, ya que el mejor pronóstico es la detección y corrección temprana. "Si no hay ningún defecto visual, basta con una visita anual", han concluido.