Actualizado 13/01/2010 14:56 CET

Casi el 20% de los niños españoles de 5 años no son capaces de contener la orina por la noche, según estudio

MADRID, 13 Ene. (EUROPA PRESS) -

Entre el 15 y el 20 por ciento de los niños españoles de 5 años sufren enuresis nocturna, es decir que no son capaces de contener la orina por la noche, según estudios recientes de los que se hace eco el Instituto Indas.

"La enuresis no está causada por un sueño profundo, pereza, demanda de atención o una seria alteración emocional. En la gran mayoría de los casos no existen problemas médicos por mucho que se busquen", asegura el doctor Fernando González-Chamorro, jefe clínico del Servicio de Urología del Hospital San Rafael de Madrid y miembro del Comité de Expertos del Instituto Indas.

Lo cierto es que los niños nacen incontinentes, pero poco a poco van aprendiendo a sentir las ganas de hacer pis y a controlar el vaciado de la vejiga. Y de hecho, adquieren antes la capacidad de continencia diurna que la nocturna, aunque pueden tener 'accidentes' miccionales de forma ocasional.

"Por lo general, se considera 'normal' mojar la cama de vez en cuando hasta los 7 u 8 años", asegura González-Chamorro. En caso de que el problema persista o si el niño empieza a sentirse frustrado es recomendable consultar con un especialista, ya que a la larga genera inseguridad, vergüenza y ansiedad a los niños.

SER POSITIVO, AYUDA

Por este motivo, el Instituto Indas ha publicado una serie de consejos para ayudar a los padres a enseñar a sus hijos a controlar su vejiga mientras duermen.

En primer lugar, aconseja a los padres hablar con el niño sobre el funcionamiento del cuerpo, al tiempo que animarle, ser positivo y alabarle en aquellas ocasiones que no moja la cama.

Por otra parte, recuerda que es necesario estimular la ingesta adecuada de líquidos, evitando los refrescos con cafeína, como los de cola, que alteran el funcionamiento la vejiga; animarlo a responsabilizarse de su problema en la medida que eso sea posible; y evitar el estreñimiento, puesto que empeora el funcionamiento de la vejiga.

"No debemos castigar al niño por mojar la cama, así como tampoco es aconsejable levantarle para que vacíe su vejiga porque no ayudará a que aprenda a estar seco de forma independiente", advierte González-Chamorro.

No obstante, en el caso de que el problema persista recomienda acudir al especialista que, tras un reconocimiento para descartar cualquier problema físico, recomendará el mejor tratamiento, en función de la edad y características del niño.

Los programas de entrenamiento vesical para mejorar la capacidad de continencia; un sistema de alarmas en la cama o en la ropa interior para que el niño sea consciente de cuándo se está haciendo pis; terapias de comportamiento, para motivar y premiar sus logros; o algunos medicamentos que ayudan a controlar la vejiga o a disminuir la cantidad de orina durante la noche, son algunas de las alternativas terapéuticas disponibles actualmente.