Actualizado 16/05/2007 14:23:57 +00:00 CET

El cannabis fue la primer causa de tratamientos por drogas en jóvenes durante el 2006, según Proyecto Hombre

España está muy por encima de la media europea en cuanto al consumo de cocaína y cannabis y la edad de inicio es cada vez más temprana

MADRID, 16 May. (EUROPA PRESS) -

En el 2006 aumentó el número de jóvenes que ingresaron a tratamientos por consumo de drogas en los centros que Proyecto Hombre tiene en toda España, sobre todo en relación a la dependencia de cannabis que subió un 13 por ciento más que en 2005, según informó hoy el presiente de la asociación, Albert Sabatés.

De la muestra total de 1.362 familias y 891 adolescentes que el año pasado ingresaron en los 20 centros que la institución dispone en 11 Comunidades Autónomas, un 60 por ciento consultó por cannabis, mientras que en 2005 el porcentaje de consumo de esa sustancia dentro de los jóvenes que se acercaban a Proyecto Hombre era de 46.

Albert Sabatés, presidente de la Asociación Proyecto Hombre, dijo que si bien "ha habido un aumento significativo de demanda de ayuda por cannabis", no se puede decir que "haya aumentado el problema, sino la percepción social con respecto a cómo afecta esta sustancia".

Por suerte, agregó Sabatés, "hoy las familias se dan cuenta más pronto que hace 15 años atrás cuando sus hijos están consumiendo drogas". La representante del Plan Nacional sobre Drogas, Carmen Moya, agregó que "aumentó la percepción social de que hay salida, tal vez por eso aumentan las consultas", aunque se lamentó de que exista una "baja percepción de riesgo en los jóvenes que se inician en el consumo de drogas".

De todos los jóvenes atendidos el año pasado, un 80,5 por cieno fueron hombres y el 19,5 por ciento mujeres. En todos ellos, explica Sabatés, "se aprecia un incremento de las demandas de tratamiento debido al consumo de cannabis y heroína, y un descenso de los tratamientos motivados por el alcohol y la cocaína".

En cuanto al nivel de actividad de los ingresantes, el 53,4 por ciento estaba realizando algún tipo de estudios, el 22,3 estaba trabajando y el 23,1 no tenía ninguna ocupación específica.

MAPA DE CONSUMO.

Entre todos los jóvenes que demandaron tratamiento en algún centro de Proyecto Hombre durante 2006, el 59,5 por ciento es policonsumidor, o sea que consume más de una sustancia. Tras el cannabis, sigue la cocaína.

Ese estupefaciente es la sustancia principal por la que se inicia el tratamiento en la zona mediterránea, constituyéndose en el 61,7 por ciento de los pedidos de asistencia en Cataluña, seguido por Murcia (57,8%) y Baleares (50%).

Si bien Sabatés admite que la heroína no origina muchos tratamientos, llamó la atención sobre su consumo en Baleares, que ha alcanzado el 25 por ciento de los ingresos.

Por su parte, Madrid está a la cabeza de inicio de tratamientos por disolventes (18%), siendo "el único programa donde aparece esta sustancia como causa del inicio de tratamiento".

En relación a Europa, España "está a la cabeza del consumo de cocaína y el cannabis", colocándose "muy por debajo de la media en relación al éxtasis y heroína", manifestó Moya.

LAS DROGAS LEGALES.

En todos los casos de jóvenes ingresados durante el 2006 existían problemas con el alcohol, aunque en ninguno de los centros existe un caso de inicio de tratamiento por problemas derivados de su consumo.

Sabatés considera que la inadvertencia con respecto a los daños que causa esta droga legal se debe principalmente a su "aceptación social". Y llamó la atención sobre el hecho de que "la mayoría de los chicos atendidos se han iniciado en el consumo a través de las drogas legales (alcohol y tabaco) antes de probar las ilegales".

El presidente de Proyecto Hombre agregó que "las sustancias que mayores problemas siguen causando en los menores son el cannabis, la cocaína y el alcohol", mientras que el speed, la heroína, el crack o la ketamina, "tienen un protagonismo muy local, pero no parecen formar parte de un patrón de consumo generalizado".

Finalmente Sabatés se manifestó preocupado por las edades de inicio en el consumo que "cada vez son más tempranas". Los adolescentes "consumen mucho alcohol para poder empezar a relacionarse y a divertirse".

La edad de inicio del alcohol, según la muestra de Proyecto Hombre, promedia los 13 años; mientras que comienzan con el cannabis a los 14, a los 15 con la cocaína y a los 16 para la heroína.

TRATARLO EN FAMILIA.

Carmen Moya opinó que la prueba de orín que se difunde en algunos ámbitos para que los padres detecten si sus hijos consumen sustancias químicas es "muy mala".

Moya remarca que "para poder acercarse al problema de las drogas con los menores, el test de heroína está muy mal", y no es más que una muestra de que "están rotos los puentes que tienen que existir entre padres e hijos para poder abordar el tema". En el mismo sentido, Sabatés opino que "es imposible educar sin confianza".

Las 'IX Jornadas Menores y Drogas, cómo prevenir las conductas de riesgo', se desarrollan en Madrid desde hoy y hasta el viernes 18 de mayo con el objetivo de "abrir un espacio de reflexión, analizar la prevención de las conductas de riesgo y ofrecer habilidades y metodologías profesionales".

Lino Salas, del Comité Organizador, dijo esta mañana que las mismas "son una respuesta para que los profesionales puedan enriquecer su trabajo".