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MADRID, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -
La metástasis es uno de los grandes desafíos en el tratamiento del cáncer: las células tumorales pueden desplazarse e invadir otros tejidos, haciendo más difícil combatir la enfermedad. Pero ¿y si la presión física que encuentran dentro de los tumores también pudiera jugar en su contra?
En un estudio de la Academia China de Ciencias en Shanghái (China) publicado en la revista 'Developmental Cell' de Cell Press, los investigadores utilizaron modelos tridimensionales para descubrir cómo la presión y el confinamiento mecánico influyen en el crecimiento celular, deteniendo la metástasis y, en última instancia, provocando la muerte de las células.
Estos hallazgos podrían conducir al desarrollo de nuevos biomarcadores para predecir qué cánceres tienen mayor probabilidad de propagarse o metastatizar, y, en última instancia, a nuevas estrategias para prevenir la metástasis.
"La mayoría de los estudios previos se han centrado en cómo las células cancerosas adquieren su capacidad de migrar", afirma Liming Sun, coautor del estudio e investigador de la Academia China de Ciencias en Shanghái.
"Muy pocos se han preguntado qué sucede finalmente con estas células si permanecen bajo un confinamiento mecánico sostenido, el tipo de estrés físico crónico que encuentran dentro de los tumores densamente poblados. Esto es lo que motivó nuestra investigación", afirma.
Durante el desarrollo de tumores sólidos, las células cancerosas proliferan y migran en espacios confinados, sometidas a una presión cada vez mayor. El nuevo estudio sugiere que las células pueden interpretar este entorno físico anómalo como una señal de peligro, lo que a su vez desencadena la muerte celular.
Los investigadores se centraron en las células cancerosas en una etapa particular de desarrollo, conocida como transición mesenquimal-ameboide (TMA). Esta transición es un proceso biológico en el que una célula cambia de un estilo de migración alargado y adhesivo a un estilo de migración polarizado y altamente deformable. El proceso permite que las células cancerosas se adapten rápidamente a barreras físicas o espacios reducidos en su entorno sin tener que esperar a que se produzcan cambios lentos en la transcripción genética.
LA NECROPTOSIS, UNA VÍA PARA ELIMINAR CÉLULAS CANCEROSAS
"Este trabajo reveló un mecanismo totalmente inesperado", subraya Sun. "En estas células, el confinamiento mecánico prolongado no es simplemente un obstáculo físico para las células cancerosas, sino una señal que activa la necroptosis". Cabe recordar que la necroptosis es un tipo de muerte celular programada.
El equipo descubrió que la presión física por sí sola podía desencadenar la muerte celular. Este hallazgo tiene implicaciones para el desarrollo de nuevos tratamientos, ya que sugiere que combinar terapias contra el cáncer con estrategias para activar la necroptosis podría ayudar a reforzar las defensas del organismo contra el desarrollo y la metástasis del cáncer.
Los investigadores también afirman que la MLKL, la proteína que desencadena la necroptosis cuando las células están sometidas a presión física, podría desarrollarse como un biomarcador para predecir la probabilidad de metástasis, ya que los tumores con niveles más bajos de MLKL tendrían mayor probabilidad de propagarse.
Los investigadores planean continuar estudiando este mecanismo molecular con mayor detalle, no solo para profundizar en la comprensión de la necroptosis, sino también para descubrir posibles nuevas oportunidades para activar terapéuticamente la MLKL en el cáncer. Asimismo, investigan cómo la MLKL activada detiene la metástasis antes de confinar y destruir las células cancerosas.
"La esperanza es que, al utilizar sistemas experimentales que reflejen mejor las condiciones físicas que experimentan las células en los tejidos vivos, podamos aprender más sobre lo que determina fundamentalmente si una célula vive o muere", concluye Sun.