Una única dosis de inclacumab reduce "considerablemente" el daño al músculo cardíaco durante la angioplastia

Actualizado 11/03/2013 14:39:10 CET
HEIKENWAELDER HUGO

MADRID, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

Una única dosis del fármaco experimental inclacumab podría reducir "considerablemente" el daño al músculo cardíaco durante la angioplastia en los pacientes de ataque al corazón, tal y como ha evidenciado una investigación realizada por el Centro de Investigación del Instituto del Corazón de Montreal, afiliado a la Universidad de esta ciudad canadiense.

Este trabajo ha sido presentado por el director de esta institución, el doctor Jean-Claude Tardif, durante la 'LXII Sesión Científica Anual del Colegio Americano de Cardiología (ACC, por sus siglas en inglés)', celebrada en San Francisco (Estados Unidos). En ella se ha demostrado, a través de este estudio en el que colabora Roche, que una sola dosis de este antiinflamatorio podría disminuir el daño que provoca este proceso de apertura de una arteria bloqueada.

Para llegar a esta conclusión, los expertos han realizado un ensayo clínico internacional, en el que se ha constatado que inclacumab "podría convertirse en una parte integral del arsenal terapéutico de la cardiología moderna". Es posible que su empleo pudiera reducir "el riesgo de complicaciones después de la angioplastia", indican.

Este procedimiento indicado para pacientes infartados se realiza en 35.000 ocasiones cada año en Canadá, mientras que en Estados Unidos se efectúa en más de un millón de veces para el tratamiento de la aterosclerosis. Su objetivo es invertir la obstrucción de las arterias a causa de depósitos de grasa, calcio y desechos celulares.

Este bloqueo de las arterias presenta complicaciones, como "la angina de pecho, el infarto de miocardio o la apoplejía", señala Tardif. Ante ello se realiza la angioplastia, que es una intervención percutánea que dilata la arteria estrechada para restablecer el flujo de sangre, la cual no está exenta de dañar el tejido coronario.

Llegados a este punto, los ensayos sobre 530 pacientes con infarto de miocardio han demostrado que el anticuerpo inclacumab "bloquea una molécula que dirige la inflamación y desempeña un papel importante en la enfermedad vascular", sostienen. Así, se confirma que se reduce en un 24 por ciento el daño cardiaco.