Publicado 26/05/2021 13:27CET

Caminar rápido alarga la vida con independencia de la edad y el peso corporal

Archivo - Dr. Cortés, cardiólogo de Vithas Medimar
Archivo - Dr. Cortés, cardiólogo de Vithas Medimar - JORGE GARCIA ROMEU SENANTE - Archivo

   ALICANTE, 26 May. (EUROPA PRESS) -

   El cardiólogo del Hospital de Vithas Medimar Alicante, el doctor Javier Cortés, ha asegurado que la realización de ejercicio físico de forma regular se asocia a una mayor expectativa y calidad de vida pero ha añadido que, según los últimos estudios, resulta "mucho más beneficioso si lo realizamos de forma rápida", puesto que está asociado "con más beneficios para un incremento de la expectativa de vida, que se consigue también en individuos con sobrepeso y en obesos".

   Por ello, añade que entre las diferentes opciones para estar físicamente activo a través de la realización de un ejercicio moderado se encuentra caminar diariamente, puesto que es "una forma fácil y al alcance de casi cualquiera para conseguir esos beneficios para la salud", según sostiene Cortés en un comunicado.

   "Lo novedoso ahora es conocer a qué ritmo debemos hacerlo para maximizar sus efectos en nuestra salud", ha apuntado. Igualmente, explica que el ejercicio físico moderado mejora la presión arterial, el colesterol plasmático, aumenta la energía y la resistencia física, mejora el estado de ánimo, aporta sensación de bienestar y mejora el sueño y las capacidades cognitivas.

   En la misma línea, señala que una pregunta "común" en la consulta es cuánto se debe caminar y qué se considera como caminar rápido. "La forma más fácil para saber si realmente estamos realizando un ejercicio moderado, sería dejando guiarse por nuestras sensaciones. Nuestro nivel adecuado de ejercicio debería estar en ese punto que se encuentra entre poder mantener una conversación fluida sin esfuerzo (demasiado bajo) y sentirnos con falta de respiración (demasiado alto); lo que corresponde a un nivel moderado de ejercicio", explica Cortés.

   Asimismo, subraya que "la única forma fiable para cuantificar dónde se encuentran nuestros umbrales es mediante la realización de una ergoespirometría". No obstante, apunta que la variación entre individuos puede ser importante y la conocida regla de '220 - la edad', no es un método fiable para saber en qué frecuencia cardiaca está nuestro umbral aeróbico o anaeróbico.

   "Nuestro cerebro es capaz de integrar de forma inconsciente numerosos datos proporcionados desde todas las partes del cuerpo y nos proporciona una sensación de fatiga más o menos elevada. Esa sensación es mucho más fiable que una cifra determinada de frecuencia cardiaca", concluye el doctor.

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