Publicado 25/11/2021 07:54CET

El calor extremo afecta más a adultos de 18 a 64 años que en mayores de 75

Archivo - Mujer abanicándose por el calor.
Archivo - Mujer abanicándose por el calor. - ISTOCK - Archivo

MADRID, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -

El calor extremo podría afectar más a los adultos jóvenes y de mediana edad que a los ancianos, según un nuevo estudio que ha revelado que los días de calor extremo se asocian a un mayor riesgo de visitas a urgencias entre los adultos de 18 a 64 años, en comparación con los mayores de 75.

El calor extremo -una de las principales causas de muerte relacionada con el clima- supone una amenaza creciente para la población, ya que se prevé que los días de calor extremo sean más frecuentes, más intensos y más duraderos debido a los efectos continuos del cambio climático.

Aunque los efectos adversos del calor en la salud están bien documentados entre los adultos mayores, se sabe menos sobre los posibles efectos del calor en los adultos jóvenes y de mediana edad.

Ahora, un nuevo estudio dirigido por investigadores de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Boston (BUSPH), en Estados Unidos, ha descubierto que las complicaciones derivadas del calor extremo parecen ser más pronunciadas entre los adultos jóvenes y de mediana edad de que entre los adultos mayores.

El estudio, publicado en 'The British Medical Journal', examinó la relación entre las temperaturas extremas y las visitas a los servicios de urgencias, y descubrió que los días de calor extremo se asociaban a un mayor riesgo de visitas a los servicios de urgencias por cualquier causa, enfermedades relacionadas con el calor, enfermedades renales y trastornos mentales entre todos los adultos, pero la relación más fuerte se daba entre los adultos de 18 a 64 años.

Los estudios anteriores sobre el impacto del calor en la salud se han centrado principalmente en la mortalidad o en los ingresos hospitalarios entre las personas mayores. Este estudio es la primera evaluación a escala nacional de los efectos del calor extremo en adultos de todas las edades, así como el primer estudio nacional que considera las visitas a urgencias como un marcador de los impactos adversos del calor en todos los adultos.

"Muchas enfermedades que conducen a la utilización de los servicios de urgencias no conducen a la hospitalización porque pueden tratarse en poco tiempo, en particular entre la población adulta más joven --dice el autor principal del estudio, el doctor Gregory Wellenius, profesor de salud ambiental y director del Programa sobre Clima y Salud de BUSPH--. Al examinar las visitas a las salas de urgencias, pretendíamos obtener una imagen más completa de la verdadera carga de enfermedad que podría atribuirse a los días de mucho calor".

Wellenius y sus colegas analizaron los datos anónimos de reclamaciones de utilización de asistencia sanitaria para cuantificar el riesgo de visitas a urgencias por cualquier causa y por afecciones específicas potencialmente asociadas al aumento de las temperaturas durante la estación cálida (entre mayo y septiembre) en casi 3.000 condados de Estados Unidos entre 2010 y 2019.

Los datos fueron proporcionados por OptumLabs, un centro de investigación e innovación en colaboración con sus activos de datos vinculados principales en la base de datos de OptumLabs (OLDW), que contiene información sobre más de 200 millones personas.

Para el estudio, los investigadores analizaron los datos de reclamaciones de 74 millones de adultos, incluyendo más de 22 millones de visitas a urgencias. Descubrieron que los días de calor extremo (que varían según el lugar, pero con una media de unos 34 grados), se asociaban con un 66 por ciento más de riesgo de visitas a urgencias por enfermedades relacionadas con el calor, así como un 30 por ciento más de riesgo de enfermedad renal, en comparación con las visitas a urgencias en días más frescos.

Pero el riesgo asociado al calor extremo variaba según la edad. Un día de calor extremo se asoció a un riesgo 10,3 por ciento mayor de visitas a urgencias entre las personas de 45 a 54 años, en comparación con un riesgo 3,6 por ciento mayor entre los mayores de 75 años.

"Los adultos más jóvenes pueden tener un mayor riesgo de exposición al calor extremo, en particular entre los trabajadores que pasan mucho tiempo al aire libre --alerta el autor principal del estudio, el doctor Shengzhi Sun, científico investigador del Departamento de Salud Ambiental de BUSPH--. Es posible que los adultos más jóvenes tampoco se den cuenta de que ellos también pueden estar en riesgo en los días de calor extremo".

Los resultados también concuerdan con investigaciones anteriores que han demostrado que los habitantes de los condados de Estados Unidos con temperaturas más bajas en la estación cálida siguen experimentando mayores riesgos de complicaciones relacionadas con el calor.

Los días de calor extremo se asociaron con un 12 por ciento más de riesgo de visitas a urgencias en la región noreste, y con casi un 10 por ciento más de riesgo en las regiones del medio oeste y el noroeste, en comparación con un 4,3 por ciento en el sudeste, más cálido.

"Aunque el calor extremo amenaza la salud de todo el mundo, este estudio aporta más pruebas de que es especialmente peligroso en regiones con climas más fríos que pueden estar menos adaptadas al calor --subraya la doctora Kate Weinberger, coautora del estudio y profesora adjunta de la Escuela de Población y Salud Pública de la Universidad de Columbia Británica, en Canadá--. A medida que las temperaturas sigan aumentando debido al cambio climático, la aplicación de medidas de adaptación al calor en estas regiones será de vital importancia".

Según los investigadores, muchas de estas complicaciones relacionadas con el calor pueden prevenirse mediante cambios en las políticas que reduzcan la exposición al calor o mejoren la susceptibilidad y la adaptabilidad de las personas al calor, pero subrayan que las políticas eficaces diferirán entre regiones, estados y condados.

"Aunque el cambio climático es un problema global y el calor amenaza la salud de todo el mundo, los impactos se sienten localmente, y las soluciones tienen que adaptarse a las necesidades locales", explica el doctor Wellenius, citando la infraestructura específica de la zona, la vulnerabilidad de la población y los recursos disponibles.

"Al observar las visitas a los servicios de urgencias por diferentes causas y para varios grupos de edad, pudimos caracterizar con precisión el impacto variable sobre la salud en diferentes poblaciones", añade la coautora del estudio, la Dra. Francesca Dominici, profesora de bioestadística Clarence James Gamble de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard y codirectora de la Iniciativa de Ciencia de Datos de Harvard.

"Un objetivo importante de este estudio es proporcionar información procesable a los médicos y a los expertos en salud pública en relación con la forma de prevenir estas visitas a los servicios de urgencias, teniendo en cuenta también que podemos anticipar cuándo es probable que se produzcan estos eventos de calor extremo", concluye.

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