Publicado 11/05/2020 16:28:32 +02:00CET

La calidad del aire nunca había estado mejor durante tanto tiempo en cinco grandes ciudades, según estudio

Transeúntes disfrutan de una mañana en el centro de la capital en la celebración de un más que atípico 2 de mayo, durante el primer día en que los españoles pueden salir de casa a pasear y hacer ejercicio al aire libre, pero solo en determinadas franjas h
Transeúntes disfrutan de una mañana en el centro de la capital en la celebración de un más que atípico 2 de mayo, durante el primer día en que los españoles pueden salir de casa a pasear y hacer ejercicio al aire libre, pero solo en determinadas franjas h - Josefina Blanco - Europa Press

MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -

La calidad del aire en España ha mejorado para, al menos, 18,6 millones de personas, el 40 por ciento de la población, ya que Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Bilbao, nunca habían tenido un aire tan limpio durante tanto tiempo seguido desde que hay registros, según un informe del Observatorio de la Sostenibilidad y la Universidad de Castilla-La Mancha.

El estudio de campo realizado por estas entidades desde que comenzó la crisis del coronavirus en España señala que el principal factor de esta mejora del índice de calidad del aire (ICA) ha sido el desplome del tráfico rodado, por lo que el OS propone a las administraciones que tengan en cuenta los resultados de esta "experiencia inédita", como base de políticas en el futuro más sostenibles para el transporte en las ciudades y para solucionar el 40 por ciento restante de la contaminación que no se debe al tráfico.

El informe analiza los datos de 74 ciudades españolas de la Agencia Europea de Medio Ambiente y concluye que en nunca antes se habían logrado estos datos desde que hay registros en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Bilbao, según su Índice de Calidad del Aire (ICA).

En concreto, Madrid y Barcelona rebajaron su ICA durante el confinamiento un 62 por ciento; Sevilla un 58 por ciento; Bilbao, un 51 por ciento y Valencia, que es la que muestra un mayor descenso bajó un 80 por ciento su índice de calidad del aire.

El OSE explica que estos descensos "eran esperables" a consecuencia de la caída del tráfico rodado, una de las principales fuentes de contaminación, aunque no es la única variable porque otras fuentes son por ejemplo la generación de energía, la industria, el tratamiento de residuos o las calefacciones.

Además, el número de días con un ICA "muy bueno" pasaron del 10 por ciento en el periodo de referencia 2017-2019 hasta el 96 por ciento durante el confinamiento. En Sevilla, la que tiene menor contaminación de referencia de NO2 entre las 5 estudiadas, durante el cien por cien de los días del confinamiento estuvo por debajo de 10, cuando el porcentaje habitual en la capital hispalense es de un 53 por ciento de días con un ICA "muy bueno".

Por su parte, Bilbao tuvo en el 78 por ciento de los días en 2020 con un ICA inferior de 10, frente al 23 por ciento de los años anteriores. Mientras, en Madrid y Barcelona, que partían de niveles de NO2 de referencia más elevados que el resto y donde no existían días con ICA < 10 (NO2 casi ausente en el aire), se alcanzan porcentajes en torno al 50 por ciento de días "muy limpios" durante el confinamiento de 2020.

De hecho, el informe refleja que ni Madrid ni Barcelona tuvieron ningún día con un ICA de NO2 menor a 10 entre 2017 y 2019 pero ahora en el confinamiento han alcanzado un 47 y un 50 por ciento respectivamente y el porcentaje de días con ICA de NO2 menor a 25 en ambas ciudades fue del 100 por 100 durante el confinamiento.

En su conjunto el porcentaje medio de días con un ICA de NO2 menor a 10, lo que supone una contaminación "casi inapreciable" fue del 57 por ciento para el conjunto de las cinco ciudades durante el periodo del confinamiento, mientras que en el mismo periodo durante la serie 2017-2019 este porcentaje era de un 17 por ciento del total.

Sin embargo, el comportamiento del ozono (O3) a sido diferente para las ciudades estudiadas, cuatro, porque no hay datos de O3 de Bilbao. De este modo, los datos reflejan un aumento porcentual y absoluto del O3 en el confinamiento respecto a los años anteriores: Del 30 por ciento en Barcelona y con descenso "muy moderados" en Valencia, con un descenso de 9 por ciento; Sevilla, del 13 por ciento y Madrid, del 23 por ciento.

Para PM10 las observaciones son muy variables dependen de la ciudad considerada. Se observa una disminución de la concentración de PM10 en Barcelona y en Sevilla pero, por el contrario, no son evidentes las diferencias para Madrid y Valencia. En el caso de Bilbao sí que se observa cierta diferencia. Estas diferencias también se observan para
las PM2,5.

LAS CAUSAS

El desplome de la economía provocado por "la tragedia del COVID-19" ha provocado, entre sus efectos una reducción del uso de combustibles fósiles en la industria y en el transporte y esta "paralización de la economía" ha implicado la caída de los contaminantes como el NOx, las partículas y el SO2, a niveles históricos.

El OS define el periodo de confinamiento como un "gran experimento de campo" que supone una "oportunidad histórica" para poder estudiar "en detalle" el impacto que han tenido las medidas de confinamiento por la pandemia en la contaminación de nuestras ciudades de una escala histórica desconocida a nivel mundial".

La profesora de la Escuela de Ingeniería Industrial y Aeroespacial de Toledo de la Universidad de Castilla-La Mancha, María Teresa Baeza Romero, ha destacado el descenso en las concentraciones de NO2 durante el confinamiento "especialmente en las ciudades más pobladas".

Sin embargo, no observa un "efecto tan claro" en la concentración de partículas. Así, ha añadido que no se observa una tendencia estadísticamente significativa en la concentración de PM2.5 dada la gran variabilidad de los datos. Sí que se observan bajadas en PM10 en algunas ciudades, pero no en aquellas ciudades con mayores descensos de NO2.

En este sentido, el investigador Carlos Alfonso ha concluido que los 18,6 millones de habitantes de las 74 ciudades estudiadas y que suponen el 40 por ciento de la población han mejorado su calidad del aire respirando un 50 por ciento menos de NO2 especialmente en las ciudades más grandes.

Para el investigador del OS Fernando Prieto los resultados del experimento pueden servir para hacer una proyección de lo que sucedería bajo escenarios extremos de políticas de control de la calidad del aire muy estrictas.

En general, subraya que las cinco grandes ciudades nunca han tenido un aire tan limpio desde que existen datos comparables, ya que ha mejorado su calidad del aire en más de un 50 por ciento del dióxido de carbono (NO2) en el periodo del estudio respecto a los tres años anteriores (2017-2019) en las mismas fechas.

Así, los días con aire y sin apenas contaminación por NO2 "no existían" ni en Madrid ni Barcelona "antes" de la alerta sanitaria y en el resto el porcentaje aumentó un 370 por ciento durante el confinamiento. Se trata de las ciudades más grandes.

Ante este descenso, el Observatorio de la Sostenibilidad recomienda para cuando se recupere la normalidad, que se establezcan medidas para garantizar una buena calidad del aire, ya que en su opinión, cualquier medida que permita disminuir las emisiones a largo plazo es positiva y repercutirá en la mejora de la calidad del aire y en la salud de las personas.

Respecto al NO2, aconseja establecer zonas peatonales, uso de bicicleta, motos y coches eléctricos, transporte público no contaminante, más baratos y de mayor frecuencia, flotas de bajas emisiones, medidas desincentivadoras del coche privado, etcétera.

Asimismo, ve pertinente evaluar las políticas públicas que son las mejores acciones para disminuir los niveles de NO2 y de partículas que tengan un menor impacto en la población.

Finalmente, el OS elogia la capacidad de la sociedad española para reaccionar de forma "admirable" ante el reto sanitario provocado por el COVID19, de modo que opina que ahora queda saber si la sociedad será capaz de concienciarse de los efectos en la salud de la calidad del aire y de afrontar también la otra crisis ambiental que supone el cambio climático.

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