Cálculos vesiculares: síntomas y qué enfermedades pueden provocar

Ecografía, ecógrafo
FLICKR / DANIEL LOBO - Archivo
Publicado 21/02/2019 12:12:40CET

MADRID, 21 Feb. (EUROPA PRESS) -

La presencia de cálculos en la vesícula o colelitiasis puede ocasionar enfermedades "mucho más graves", como la pancreatitis o inflamación del páncreas, la colescititis o infección de la vesícula, y la colangitis o la inflamación del conducto que comunica el hígado con el intestino, ha explicado el miembro del servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo del Hospital Nuestra Señora del Rosario, el doctor Luis Miguel Jiménez.

La existencia de cálculos produce síntomas que van desde dolor agudo en la parte superior derecha del abdomen o abdomen medio, lo que se conoce como la boca del estómago, a dolores que se dirigen a la espalda, fiebre baja, náuseas, vómitos, así como sensación de hinchazón de barriga.

"Si los cálculos pasan al colédoco, la estructura tubular por la que se dirige el líquido biliar que desciende del hígado hacia el duodeno, que es la porción más alta del intestino delgado, además de dolor puede aparecer la ictericia o tono de piel amarillento", ha precisado el experto.

Si existen estas enfermedades o síntomas hay que realizar un estudio. "La prueba diagnóstica más empleada es la ecografía abdominal, que es sencilla, indolora e inocua y que detecta los cálculos de la vesícula. Ocasionalmente, según lo que se evidencie en la ecografía, habrá que realizar otras pruebas, como una resonancia o una endoscopia", ha agregado el doctor Jiménez.

En caso de que se diagnostiquen cálculos en el estudio, debe extirparse la vesícula mediante una cirugía denominada colecistectomía.

OPERACIÓN Y CONSECUENCIAS

Normalmente, se interviene al paciente una vez se han diagnosticado los cálculos, pero el experto ha matizado que "hay situaciones que requieren de una operación urgente para extirpar la vesícula que se encuentra infectada". En otras ocasiones, las infecciones de la vesícula se tratan al principio con antibióticos y, una vez que mejora, se practica la colecistectomía.

La cirugía puede llevarse a cabo mediante cirugía abierta o por laparoscopia, que emplea incisiones pequeñas por las que se introducen una cámara u óptica en el abdomen, así como instrumental quirúrgico. Este posoperatorio "es más confortable porque existe menos dolor. De la misma manera, al tratarse de pequeñas incisiones, el resultado cosmético en el abdomen es mejor", ha explicado el doctor.

El doctor Jiménez ha incidido en que una colecistectomía no afecta a la calidad de vida de la persona que se somete a ella. "En nada, todo seguirá igual, salvo que ocasionalmente, y sobre todo en los primeros meses tras la operación, algunas personas experimentan diarreas tras la ingesta de algunas comidas grasas", ha concluido.

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