Por qué cada vez más hay enfermedad mental en niños y adolescentes

Publicado 18/12/2019 8:12:40CET
Niño triste, estrés y depresión, agotamiento con juguetes esparcidos alrededor.
Niño triste, estrés y depresión, agotamiento con juguetes esparcidos alrededor. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / NADEZHDA1906 - Archivo

   MADRID, 18 Dic. (EDIZIONES) -

   Uno de cada cinco niños en el mundo, e independientemente de su cultura o religión, presentan trastornos mentales. Aproximadamente, la mitad aparecen por primera vez antes de los 14 años, y más del 70 por ciento de todos los trastornos mentales comienzan antes de los 18 años.

   Su detección a tiempo, como cualquier enfermedad, es vital para su recuperación y tratamiento. El doctor Celso Arango, responsable del área de hospitalización del Hospital Gregorio Marañón sobre psiquiatría infantil y adolescente, y coordinador del 'libro blanco sobre enfermedades mentales en la infancia y la adolescencia', explica a Infosalus que se ha producido un incremento en los casos de enfermedad mental en niños y adolescentes en España porque en realidad hay una mayor detección de los mismos.

   "En términos generales el mayor motivo tiene que ver con una mayor detección, y en un menor porcentaje de casos por factores biológicos y ambientales. En concreto, un 20% de menores de edad presenta enfermedad mental. Muchos son trastornos leves y no necesitan de especialista y pueden ser tratados por el pediatra o incluso se resuelven espontáneamente, como por ejemplo puede suceder con una enuresis, con los cuadros leves de fobia escolar, o de ansiedad. Otros como la depresión, la hiperactividad, o el trastorno del espectro autista son cada vez más reconocidos más tempranamente por los especialistas y por tanto, tratados antes", celebra uno de los mayores expertos en psiquiatría infanto-juvenil de España.

   Asimismo, Arango subraya que se ha descubierto que hay otra serie de motivos que influyen en el aumento de los casos de los trastornos mentales en los menores, y que están relacionados con los cambios en el estilo de vida, con aspectos externos contaminantes, de contacto de madres embarazadas con distintas sustancias químicas, o con la edad de los padres en el momento de concebir, que hace que sean mayores y en consecuencia tengan lugar más mutaciones genéticas.

   Los síntomas de la enfermedad mental pueden manifestarse desde que son bebés. "Se ven cuadros de depresión en bebés, o por ejemplo el autismo puede diagnosticarse si es grave, o si se tiene autismo o discapacidad intelectual en algunos casos puede detectarse al año", remarca.

   Los principales grupos de patologías de aplicación en el campo infanto-juvenil definidas en el DSM-5 (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) son: Trastornos del desarrollo neurológico (que incluye discapacidades intelectuales, trastornos de la comunicación, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, trastorno específico del aprendizaje, trastornos motores y otros trastornos del desarrollo neurológico); espectro de la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos; trastorno bipolar y trastornos relacionados o depresivos; trastornos de ansiedad.; trastorno obsesivo-compulsivo y trastornos relacionados con traumas y factores de estrés o trastornos disociativos.

   Asimismo, se encuentran los trastornos de síntomas somáticos y trastornos relacionados; trastornos alimentarios y de la ingestión de alimentos; trastorno del sueño-vigilia, o los relacionados con sustancias y los trastornos adictivos, entre otros.

   Arango, que ha coordinado el 'Libro blanco de la psiquiatría del niño y del adolescente', recuerda también que los problemas de salud mental tienen un peso significativo en la morbilidad y la mortalidad en los jóvenes en todo el mundo. "Así, el suicidio es la tercera causa de muerte en los jóvenes, y los trastornos neuropsiquiátricos, incluyendo específicamente la depresión, la esquizofrenia y el abuso del alcohol, son la principal causa de discapacidad en los jóvenes de todas las regiones a nivel internacional", destaca el ejemplar.

   Si no se tratan adecuadamente, según advierte este manual, la mala salud mental durante la infancia y adolescencia aumenta la vulnerabilidad al funcionamiento psicológico deficiente a corto y largo plazo, lo que conduce a la pérdida de productividad económica y al aumento de costes para la sociedad.

PRINCIPALES DATOS DE LA SALUD MENTAL

   Con todo ello, en este manual se enumeran los principales datos de salud mental que conviene conocer:

   - La depresión, caracterizada por una tristeza y una pérdida de interés mantenidos en el tiempo, está clasificada como la causa más importante de discapacidad en el mundo.

   - Se estima que una quinta parte de los adolescentes menores de 18 años padece algún problema de desarrollo emocional o de conducta, y que uno de cada ocho tiene en la actualidad un trastorno mental. Hasta hace poco tiempo, se negaba que los niños sufrieran trastornos mentales, o se minimizaba su importancia.

   - Existencia de relación y continuidad entre los trastornos mentales infantiles y los de la vida adulta. La carencia de diagnóstico y de tratamiento de los problemas de salud mental de los niños y adolescentes condiciona seriamente su futuro, teniendo serias consecuencias negativas, como la disminución de las oportunidades educativas y profesionales, además de suponer un sufrimiento elevado para familiares y cuidadores y una carga económica y social para la familia y la sociedad.

    "Es fundamental tratar a tiempo estas enfermedades y lamentablemente una de las grandes lagunas en la medicina en España es la especialidad de psiquiatría del niño- adolescente, que no la hay. Los profesionales no están bien formados, y uno de los mejores factores en medicina es el diagnóstico precoz. Cuanto mayor sea el tiempo de presencia del trastorno mental sea el que sea sin abordaje, peor va a ser el pronóstico", sentencia el psiquiatra.