Una de cada diez personas que padecen glaucoma acaba perdiendo la visión

Actualizado 11/03/2011 18:41:10 CET

MADRID, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

Una de cada 10 personas con glaucoma acaban perdiendo la visión y la mitad de los que la padecen ni tan siquiera lo saben, ya que esta pérdida se manifiesta cuando la enfermedad está muy avanzada, según advierten expertos de USP Hospitales, con motivo del Día Mundial de esta patología, que se celebra este sábado.

El glaucoma se ha convertido en la segunda causa de ceguera en el mundo occidental, tanto es así, que en la actualidad, se estima que hay en todo el mundo unos 45 millones de invidentes como consecuencia de este mal, el equivalente a toda la población española.

Según señala el oftalmólogo de USP Hospital Oftalmológico Santa Teresa, Emanuel Barberá, hay factores genéticos que predisponen a la enfermedad. Por ello, apunta que es importante, si hay antecedentes familiares, realizarse revisiones periódicas para una detección precoz y frenar así su evolución.

Se trata de una enfermedad ocular que se caracteriza por la pérdida de visión que se produce por un daño en el nervio óptico que se lesiona progresivamente, perdiendo fibras nerviosas de manera irreversible.

Los mecanismos causantes de esta enfermedad no son claramente conocidos, aunque todo apunta a que se debe a una elevación de la tensión o presión ocular, por lo que los tratamientos encaminados a reducir esta presión son muy eficaces para prevenir la pérdida de visión, explican los expertos.

Las causas exactas del glaucoma no se conocen muy bien. No obstante, se han identificado varios factores de riesgo que favorecen la aparición de la enfermedad entre los cuales se encuentran la presión intraocular, la edad, la ingesta de medicamentos, la miopía, los traumatismos y algunas enfermedades oculares.

Para la detección de esta enfermedad se realiza un estudio que consta de medición de la tensión ocular y examen del nervio óptico. En caso de duda, se evalúa después el campo visual. Su tratamiento tiene como objetivo reducir la presión ocular, pero no consigue recuperar la visión perdida.

"Actualmente los nuevos tratamientos médicos, el láser y la cirugía son eficaces estabilizando la enfermedad, pero en ningún caso curando. Por lo tanto es recomendable realizar revisiones periódicas para detectar el glaucoma en fases tempranas", indica Barberá.

A PARTIR DE LOS 40, REVISAR LA PRESIÓN UNA VEZ AL AÑO

Por su parte, el jefe del Servicio de Oftalmología de USP San José y USP San Camilo en Madrid, Nabil Ragai, insiste en la importancia de revisar la presión intraocular una vez al año, a partir de los 40, ya que "el mejor tratamiento del glaucoma es el diagnóstico precoz, cuando el daño, si lo hay, todavía es mínimo".

"Una vez diagnosticado", explica, "hay que disminuir la presión y controlarla. Primero con medicamentos, con colirios, aunque no siempre son efectivos".

En USP San José, Ragai utiliza el nuevo SLT (Láser para la Trabeculoplastia Selectiva), que es "altamente efectivo". El láser se dirige solamente a las células específicas del ojo que contienen melanina, y únicamente a dichas células, sin afectar al tejido circundante.

Según explica el centro hospitalario, el resultado es una regeneración natural que mejora el drenaje del ojo y disminuye la presión intraocular. Además, es una terapia indolora, sin efectos secundarios y que puede repetirse si fuera necesario.