Actualizado 25/11/2011 19:24

Uno de cada cuatro hombres españoles no rechazaría ponerse bótox

Reunion De Dermatologia Cosmética De La AEDV
AEDV/EP

MADRID, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -

La dermatología estética es cada vez más demandada por la población, tanto femenina como masculina, como demuestra el hecho de que un 25 por ciento de los hombres españoles admite que no le importaría ponerse toxina botulínica o bótox, según los resultados presentados en la XXIII Reunión del Grupo de Dermatología Cosmética y Terapeútica de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), celebrada en Barcelona.

Del mismo modo, y como ha destacado la doctora Lola Bou, organizadora de este encuentro, el 15 por ciento de los hombres se hace limpiezas faciales, el 26 por ciento usa cosmética facial y el 35 por ciento de ellos habla de cosmética con su pareja y amigos, lo que muestra que el hombre es cada vez más consciente de cuidar su aspecto.

En lo que respecta a las mujeres, su interés por la imagen personal también va en aumento, como demuestra que hasta una de cada tres mujeres admita gastar en dermocosmética más que hace cinco años. No obstante, el 58 por ciento de las mujeres confiesa sentirse presionada por la sociedad a nivel estético, frente al 35 por ciento de los hombres.

Según la doctora Bou, el 80 por ciento de las mujeres considera que tiene arrugas y, de ellas, las que más preocupan son las del entrecejo y la frente.

Además, desde la AEDV aseguran que los tratamientos de rejuvenecimiento facial se hacen "cada vez antes", a partir de los 35 años, mientras que la depilación comienza a ser una realidad a partir de los 20.

Por otro lado, en el marco de este encuentro el doctor Jorge Soto, perteneciente a esta entidad, ha aprovechado su ponencia para "desmitificar" algunas de las creencias más extendidas sobre el acné, como el hecho de que su aparición esté relacionada con el hecho de comer chocolate, frutos secos o embutidos.

En cambio, ha destacado que los estudios más recientes apuntan que algunos pacientes con acné podrían beneficiarse de una dieta con menos compuestos de elevado índice glicémico (azúcares refinados, etc) y lácteos, tras haberse comprobado que estos elevan los niveles de insulina y otras hormonas que, a su vez, promueven la secreción de andrógenos, que están en la base de los cambios que ocurren en el folículo sebáceo y terminan por desencadenar el acné.