Archivo - Óvulo y esperma, fertilidad e infertilidad. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / PHONLAMAIPHOTO
MADRID, 25 Mar. (EUROPA PRESS) -
Durante años, la recomendación habitual antes de una prueba de fertilidad ha sido clara: mantener varios días de abstinencia para obtener una muestra considerada “óptima”. Esta pauta se ha repetido en consultas médicas y clínicas de reproducción asistida sin demasiadas variaciones.
Sin embargo, nuevas investigaciones están aportando matices importantes a esta idea. La frecuencia con la que se eyacula podría tener un impacto directo en la calidad del esperma, lo que abre la puerta a replantear algunos de los criterios más extendidos en el ámbito de la salud reproductiva.
LA RECOMENDACIÓN TRADICIONAL EN ENTREDICHO
Un nuevo estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) sugiere que la eyaculación regular, ya sea mediante actividad sexual o masturbación, produce espermatozoides de mayor calidad y con menor daño en el ADN.
Las directrices actuales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) suelen recomendar entre 2 y 7 días de abstinencia antes de la toma de muestras de semen o la reproducción asistida. Sin embargo, estos nuevos hallazgos, publicados en 'Actas de la Real Sociedad de Londres de Ciencias Biológicas' señalan lo contrario.
Los resultados se basan en un importante análisis comparativo entre especies que reveló un patrón común en numerosos animales, desde insectos hasta mamíferos. El esperma almacenado (tanto en machos como en hembras) se deteriora rápidamente, lo que reduce su rendimiento, el éxito de la fecundación y la calidad del embrión. Fundamentalmente, este nuevo estudio también ofrece información sobre las razones de este fenómeno.
Los investigadores realizaron un metaanálisis de 115 estudios en humanos (con 54.889 hombres) y 56 estudios en 30 especies no humanas. Esto confirmó que la calidad del esperma maduro almacenado generalmente se deteriora independientemente de la edad del varón, un proceso denominado senescencia espermática postmeiótica.
En los seres humanos, los períodos más prolongados de abstinencia sexual se asociaron con un mayor daño en el ADN de los espermatozoides y con estrés oxidativo, además de una menor motilidad y viabilidad de los espermatozoides.
QUÉ OCURRE CUANDO AUMENTA EL TIEMPO SIN EYACULAR
La doctora Rebecca Dean (Departamento de Biología, Universidad de Oxford), coautora principal del estudio, expone: "Debido a la alta movilidad de los espermatozoides y a su escaso citoplasma, agotan rápidamente sus reservas de energía y tienen una capacidad de reparación limitada. Esto hace que su almacenamiento sea particularmente perjudicial en comparación con otros tipos de células. Nuestro estudio pone de manifiesto cómo la eyaculación regular puede proporcionar un pequeño pero significativo impulso a la fertilidad masculina".
Tanto los animales machos como las hembras pueden almacenar esperma como estrategia reproductiva (en los humanos, el esperma puede durar varios días en las mujeres, pero se desconocen los efectos de dicho almacenamiento). En los machos, esto garantiza la disponibilidad de suficiente esperma para el apareamiento, y en las hembras permite la reproducción incluso cuando los machos son escasos. Sin embargo, el estudio halló una notable diferencia en la tasa de deterioro del esperma entre machos y hembras. En las especies estudiadas, las hembras generalmente conservan mejor la calidad del esperma a largo plazo que los machos.
"Esto probablemente refleja la evolución de adaptaciones específicas de las hembras, como órganos de almacenamiento especializados que proporcionan antioxidantes para prolongar la viabilidad de los espermatozoides", explica la doctora Irem Sepil (Departamento de Biología, Universidad de Oxford), autora principal del estudio.
"Estos órganos suelen secretar fluidos reproductivos para nutrir a los espermatozoides y podrían ofrecer vías inexploradas para que la tecnología de biomimetismo mejore el almacenamiento artificial de esperma en el futuro", añade.
Los eyaculados deben considerarse poblaciones de espermatozoides individuales que experimentan nacimiento, muerte, envejecimiento y mortalidad selectiva. Las tasas de estos procesos demográficos pueden diferir entre hombres y mujeres, lo que determina la estructura "demográfica" de las poblaciones de espermatozoides y las diferencias específicas de cada sexo en los efectos del almacenamiento de esperma.
El hecho de que los espermatozoides puedan envejecer en ambos sexos independientemente de la edad del organismo ha sido en gran medida ignorado en la medicina reproductiva. Por lo tanto, estos hallazgos tienen implicaciones inmediatas para la práctica clínica.
Por ejemplo, los resultados sugieren que el límite superior de siete días en las directrices de la OMS podría ser demasiado largo. Esto coincide con evidencia reciente que indica que eyacular dentro de las 48 horas posteriores a la toma de la muestra puede mejorar significativamente los resultados de la FIV.
Al derribar las barreras entre la investigación biomédica y la zoológica, este estudio ofrece una nueva perspectiva para comprender la reproducción. Además de influir en los protocolos de las clínicas de fertilidad y la reproducción asistida, los hallazgos también podrían beneficiar a los programas de cría en cautividad de especies en peligro de extinción, así como profundizar en nuestra comprensión de cómo las especies desarrollaron mecanismos para reducir el daño del esperma durante su almacenamiento.