Las cabinas de vuelo, tan peligrosas como las de bronceado

Actualizado 18/12/2014 10:16:55 CET
Pilotos
Foto: FLICKER/STEVE JURVETSON/CC BY 2.0

MADRID, 18 Dic. (INFOSALUS) -

   Un estudio reciente avisaba de una mayor incidencia del melanoma entre los pilotos de aerolíneas y el personal de cabina con respecto a la población general, apuntaba que el riesgo podía ser hasta del doble. Ahora, una nueva investigación, además de corroborarlo explica cuál es el motivo del aumento de casos entre estos trabajadores y equiparan la exposición que sufren a la de las personas que se exponen a rayos UVA en las cabinas de bronceado.

   Los pilotos de aerolíneas pueden estar expuestos a la misma cantidad de radiación UVA que la de una sesión en una cama de bronceado porque los parabrisas de los aviones no bloquean completamente la radiación UVA, según una investigación publicada en la edición digital de 'JAMA Dermatology'.

   Los parabrisas de los aviones se fabrican normalmente de plástico de policarbonato o vidrio compuesto de multicapas. La radiación UVA puede causar daños en el ADN de las células y su papel en el melanoma es bien conocido, como señala el artículo.

   La autora de este trabajo, Martina Sanlorenzo, de la Universidad de California, San Francisco, Estados Unidos, y sus colegas midieron la cantidad de radiación UV en cabinas de avión durante los vuelos y las compararon con las mediciones realizadas en las camas de bronceado.

   La radiación de la cabina se midió en el asiento del piloto de un avión turbohélice de aviación general a través del parabrisas de plástico acrílico a nivel del suelo y en diferentes alturas sobre el nivel del mar. Las exposiciones al sol se midieron en San José, California, Estados Unidos, y en Las Vegas, hacia el mediodía en el mes de abril.

   Los hallazgos muestran que los pilotos que vuelan durante 56,6 minutos a 30.000 pies de altura reciben la misma cantidad de radiación que la de una sesión en una cama de bronceado de 20 minutos. Los autores sugieren que los niveles podrían ser mayores cuando los pilotos están volando sobre las nubes gruesas y los terrenos nevados, que pueden reflejar la radiación UV.

   "Los parabrisas de los aviones no bloquean completamente la radiación UVA y, por lo tanto, no son suficientes para proteger a los pilotos. La transmisión de UVA dentro de los aviones puede desempeñar un papel en el aumento del riesgo de melanoma en los pilotos. Recomendamos encarecidamente el uso de protectores solares y exámenes periódicos de la piel para los pilotos y tripulantes de cabina", concluyen los autores.