Archivo - Próstata. - ISTOCK - Archivo
MADRID 11 Jun. (EUROPA PRESS) -
El cáncer de próstata localizado puede no dar síntomas y esperar a notar algo no permite valorar el riesgo a tiempo, según el director médico en Instituto de Cirugía Urológica Avanzada (ICUA), Fernando Gómez Sancha, que ha lanzado la campaña 'Cáncer de próstata: decide con información, no con miedo', junto con el Instituto #SaludsinBulos, coincidiendo con el Día Mundial del Cáncer de Próstata, que se celebra el 11 de junio, para distinguir los mitos de la evidencia dentro de esta enfermedad.
Gómez Sancha ha explicado que la desinformación, además de generar dudas, favorece que algunos hombres retrasen la consulta, interpreten incorrectamente un PSA (antígeno prostático específico, por sus siglas en inglés), teman unas secuelas inevitables o crean que todos los tumores requieren el mismo tratamiento.
Según un estudio realizado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), 34.833 españoles recibirán en 2026 un diagnóstico de cáncer de próstata, lo que lo convierte en el cuarto tumor más diagnosticado y el primero entre los varones.
Pese a su alta prevalencia, la mayoría de hombres no tienen acceso a fuentes de información fiables y, según un estudio publicado en la revista 'American Journal of Clinical Oncology', los pacientes que se informan principalmente por internet declaran mucho más arrepentimiento con su tratamiento (43%) que quienes se apoyan en sus médicos (7-10%).
Además, otra investigación publicada en 'Actas Urológicas Españolas' en una muestra de 370 varones españoles revela un nivel alarmantemente bajo de alfabetización sobre esta enfermedad (media de 6,72 sobre 12). "Esta brecha de conocimiento alimenta mitos que condicionan decisiones, generan miedo innecesario y empeoran la experiencia del paciente", ha explicado el coordinador de #SaludsinBulos, Carlos Mateos.
Con el objetivo de frenar la desinformación y mejorar el conocimiento sobre el cáncer de próstata, #SaludsinBulos e ICUA han analizado los principales mitos que circulan por redes sociales, tanto los que afectan al diagnóstico y tratamiento de la enfermedad como los que se han viralizado o corresponden a un ángulo más social de la patología.
EL PSA NO DIAGNOSTICA POR SÍ SOLO UN CÁNCER
Uno de los bulos más extendidos es que un PSA alto significa tener cáncer, pero la realidad es que el PSA no diagnostica por sí solo un cáncer, ya que solo indica que el resultado debe interpretarse y, a menudo confirmarse.
"El PSA puede aumentar por diferentes motivos, incluidos procesos benignos. Ante una elevación nueva, las guías recomiendan repetir la determinación antes de pasar directamente a biomarcadores, pruebas de imagen o biopsia. La cifra debe interpretarse junto con la edad, la evolución del PSA, el volumen prostático y otros factores de riesgo", ha añadido este especialista.
Por otro lado, aunque el tacto rectal sea normal, no se puede descartar este tumor. "El estudio actual combina el PSA, los factores personales de riesgo, y si están indicadas, pruebas como la resonancia magnética y la biopsia. El tacto rectal puede aportar información complementaria y sigue teniendo utilidad clínica, pero no confirma ni excluye la enfermedad", ha explicado el urólogo.
Además, operarse o radiarse de inmediato no es siempre necesario, ya que en algunos casos de bajo riesgo, la vigilancia activa es la opción preferente. De hecho, Gómez Sancha ha recomendado tratar a cada paciente en función de las características de su enfermedad y sus prioridades y ha incidido en que vigilar activamente no significa "no hacer nada", ya que implica controles programados y criterios para intervenir si el tumor cambia.
Por otra parte, la incontinencia urinaria no tiene por qué ser para toda la vida, ya que su evolución varía y muchos pacientes mejoran en los meses posteriores a la cirugía aunque puede persistir en algunos casos. "El resultado de la intervención va a depender de la situación previa del paciente, la anatomía, extensión del tumor, la técnica quirúrgica, la experiencia del equipo y la rehabilitación. La cirugía robótica es una herramienta más; no garantiza por sí sola la continencia ni permite prometer el mismo resultado a todas las personas", ha comentado este especialista.
EL DESEO, LOS ORGASMOS Y LAS RELACIONES SEXUALES NO DESAPARECEN
Respecto a la vida sexual después de la operación por cáncer de próstata, los expertos han recordado que la cirugía puede afectar a la erección y elimina la eyaculación (se produce un orgasmo seco), pero no significa que acabe con el deseo, el orgasmo o las relaciones sexuales.
Asimismo, la herencia genética aumenta el riesgo, pero muchos diagnósticos aparecen en hombres sin historia familiar conocida. "La valoración del riesgo depende de varios parámetros. La edad, los antecedentes familiares y personales y determinados factores genéticos o poblaciones pueden modificarlo. No tener familiares diagnosticados, no equivale a riesgo cero", ha asegurado el médico.
Tampoco se ha demostrado que la vasectomía provoque este tumor, aunque algunos estudios observacionales han encontrado asociaciones pequeñas, pero pueden influir diferencias en el seguimiento médico y el uso del PSA.
Por último, aunque los estudios observacionales encuentran una asociación entre mayor frecuencia de eyaculación y menor riesgo de cáncer de próstata, no demuestran que exista una frecuencia preventiva.
"Estas investigaciones no permiten afirmar que la eyaculación sea una intervención preventiva ni prescribir una cifra concreta ya que asociación no significa causalidad", ha finalizado este experto.