Los bebés prematuros con poco crecimiento tienen un retraso en el desarrollo del microbioma

Publicado 11/07/2019 16:39:27CET
Microbiota, microbioma intestinal
Microbiota, microbioma intestinalFLICKR / PROCURAMED SAÚDE - Archivo

MADRID, 11 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los bebés extremadamente prematuros que no crecen como se esperaba han retrasado el desarrollo de su microbioma, o de comunidades de bacterias y otros microorganismos que viven en el intestino, según un nuevo estudio publicado en la revista 'Scientific Reports'.

El análisis del metabolismo de estos niños reveló que sus cuerpos están respondiendo como si estuvieran en ayunas, a pesar de una ingesta calórica similar a la de los niños extremadamente prematuros con un crecimiento adecuado. Los hallazgos también sugieren que la composición única del microbioma en los bebés con insuficiencia de crecimiento podría contribuir a su incapacidad para metabolizar adecuadamente los nutrientes.

"En la actualidad, carecemos de los medios para identificar a los lactantes con mayor riesgo de retraso en el crecimiento. El microbioma podría darnos los conocimientos que necesitamos para guiar las intervenciones individualizadas y medir la respuesta a la terapia", comenta sobre la importancia de los hallazgos uno de los principales autores del trabajo, Patrick Seed, del Ann & Robert H. Lurie Children's Hospital de Chicago (Estados Unidos).

Otras investigaciones han establecido que las características microbianas específicas juegan un papel causal en la obesidad, la alergia, el asma, la diabetes, las enfermedades autoinmunes, la depresión y una variedad de cánceres. Estos estudios han mostrado marcadas diferencias en la composición microbiana de los recién nacidos prematuros en comparación con los recién nacidos a término. Trabajos recientes también han encontrado que la desnutrición infantil está asociada con la inmadurez persistente del microbioma intestinal.

La insuficiencia del crecimiento en los recién nacidos prematuros es un factor de riesgo para el deterioro cognitivo y motor y puede predisponer a estos niños a la obesidad, la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardíacas más adelante en la vida.

El estudio incluyó a 58 bebés que nacieron en o antes de las 27 semanas de embarazo, con un peso promedio de menos de un kilogramo. Hasta 36 bebés tenían problemas de crecimiento, mientras que el resto tenía un crecimiento apropiado. Estos grupos tuvieron diferencias consistentes en el microbioma y el metabolismo independientemente de las complicaciones de la prematuridad, como la sepsis (infección de la sangre), la enterocolitis necrosante (inflamación intestinal) o la perforación intestinal.

Los lactantes con retraso del crecimiento tenían interrumpida la maduración del microbioma intestinal, caracterizado por una baja diversidad bacteriana, el predominio de ciertas bacterias causantes de enfermedades (estafilococos y enterobacteriáceas) y una baja proporción de bacterias inofensivas (como la 'Veillonella'). También mostraron un desarrollo metabólico retrasado con características que sugieren deficiencias en el metabolismo de la glucosa y otros combustibles no lípidos, lo que lleva a una mayor dependencia de los ácidos grasos. Los bebés con insuficiencia de crecimiento se encontraban en un estado fisiológico persistente que se asemejaba al ayuno.

Contador