Los bebés expuestos al virus del sida son más vulnerables a otras enfermedades, según un estudio

Actualizado 09/02/2011 15:57:10 CET
MC2 JESSE B. AWALT/WIKIMEDIA

MADRID, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los recién nacidos sanos con madres enfermas de sida registran niveles de anticuerpos más bajos para hacer frente a la tos ferina, el tétanos o el neumococos, según indica una investigación, realizada en Sudáfrica, que explicaría el elevado índice de mortalidad de los niños con madres portadoras del VIH en esta zona.

El estudio, que publica el 'Journal of the American Medical Association' (JAMA) y que recoge Plataforma Sinc, revela que los bebés con madres portadoras del VIH que no han contraído la enfermedad nacen con niveles más bajos de anticuerpos, unas proteínas protectoras se transmiten durante el embarazo a través de la placenta.

"Nuestros datos explican de forma potencial la alta morbilidad y mortalidad entre los niños africanos expuestos al VIH", señala la autora principal del artículo, Christine Jones.

La investigación se realizó en Khayelitsha, una localidad cercana a Ciudad del Cabo (Sudáfrica) y contó con la participación de 109 mujeres, portadoras y no portadoras del virus del sida, y sus hijos. Para ello, los científicos midieron los niveles de anticuerpos de las madres y los recién nacidos en el momento del parto.

Además de la vulnerabilidad que se ha hallado en los bebés expuestos, los investigadores descubrieron que un tercio de las mujeres sanas también presentó bajos niveles de estos anticuerpos. Según los autores, esto demostraría que sus hijos no están bien protegidos frente a las infecciones.

BUENA RESPUESTA A LA VACUNACIÓN

A los cuatro meses, los investigadores volvieron a medir los niveles de anticuerpos de los bebés, después de que haber recibido las vacunas correspondientes. "Aunque sean más vulnerables durante los primeros meses de vida, la buena noticia es que los niños responden bien a la vacunación", explica Jones.

"Podríamos protegerlos mejor de las infecciones con inyecciones más tempranas o al vacunar a la madre durante el embarazo", añade la investigadora, que recuerda que, seis millones de niños menores de cinco años mueren cada año en el mundo a causa de enfermedades infecciosas.