Publicado 11/07/2022 16:33

Beber alcohol en la adolescencia aumenta el riesgo de trastorno por consumo de alcohol en la edad adulta

Archivo - Joven bebiendo en la barra de un bar. Abuso de alcohol.
Archivo - Joven bebiendo en la barra de un bar. Abuso de alcohol. - SOUTH_AGENCY/ ISTOCK - Archivo

MADRID, 11 Jul. (EUROPA PRESS) -

Un nuevo estudio de la Universidad Carnegie Mellon ha evidenciado que beber solo durante la adolescencia y la adultez temprana aumenta considerablemente el riesgo de trastorno por consumo de alcohol (AUD) más adelante en la vida.

Para llevar a cabo el estudio se pidió a unos 4.500 adolescentes (de 18 años) que respondieran encuestas en las que les preguntaban sobre sus patrones de consumo de alcohol y si consumían alcohol cuando estaban solos. Luego, estos participantes fueron seguidos durante 17 años, brindando información sobre su consumo de alcohol y bebiendo solos en la edad adulta joven (edades 23/24) e informando síntomas de trastorno por consumo de alcohol en la edad adulta (edad 35).

Los resultados mostraron que los adolescentes y adultos jóvenes que informaron haber bebido solos tenían un mayor riesgo de desarrollar síntomas de este trastorno en la edad adulta, en comparación con sus pares que solo bebían en entornos sociales.

Asimismo, el equipo controló una serie de factores de riesgo tempranos bien establecidos para los problemas con el alcohol, como el consumo excesivo de alcohol y el consumo frecuente de alcohol. Así, descubrió que las probabilidades de tener síntomas de AUD a los 35 años eran un 35 por ciento más altas para los adolescentes que bebían solos y un 60 por ciento más altas para los adultos jóvenes que bebían solos, en comparación con los bebedores sociales.

Las adolescentes que bebían solas parecían tener un riesgo particular de desarrollar futuros problemas con el alcohol en la edad adulta. Alrededor del 25 por ciento de los adolescentes y el 40 por ciento de los adultos jóvenes informaron que bebían solos. Estos hallazgos sugieren que las intervenciones dirigidas pueden ser útiles para educar e informar a estos grupos, especialmente a las mujeres jóvenes, sobre los riesgos del consumo de alcohol en solitario para prevenir el desarrollo de trastorno por consumo de alcohol en el futuro.