Archivo - Imagen de recurso de la representación de ayuno intermitente. - ROCKY89/ISTOCK - Archivo
MADRID 31 Oct. (EUROPA PRESS) -
Una nueva investigación de CRIS Contra el Cáncer estudia en ratones los posibles beneficios de la restricción calórica y el ayuno intermitente sobre la salud hepática y su papel frente al cáncer de hígado y de las vías biliares. El objetivo es comprender los mecanismos celulares implicados para avanzar en el desarrollo de estrategias de medicina de precisión y nuevos fármacos.
En el marco del Día Mundial del Cáncer de Hígado, el jefe del Grupo de Metabolismo y Señalización Celular del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y líder de la investigación, Alejo Efeyan, ha señalado en declaraciones a Europa Press que tanto la restricción calórica como el ayuno intermitente pueden aportar beneficios para la salud hepática.
Para estudiar sus efectos, los investigadores trabajan con modelos de ratón en dos intervenciones diferentes. Por un lado, aplican una restricción calórica que consiste en reducir un 30 por ciento la ingesta diaria de alimentos respecto a la alimentación habitual. Por otro, analizan los efectos del ayuno intermitente, en el que los animales tienen limitada la ingesta de comida a un periodo de siete horas al día.
"Sabemos que ambas intervenciones tienen efectos beneficiosos, ya que condicionan favorablemente el metabolismo del hígado y consiguen retrasan la aparición de tumores en el órgano", ha detallado Efeyan.
Según ha explicado, el cáncer de hígado está estrechamente relacionado con la obesidad, que a su vez se asocia a diferentes alteraciones metabólicas. "Por eso es lógico que interrumpir de alguna manera este círculo vicioso de acumulación de grasa en el hígado, inflamación y fibrosis, asociado a una ingesta excesiva de nutrientes, tenga efectos beneficiosos", ha añadido.
En esta línea, Efeyan ha destacado el papel del gen mTOR, una vía de señalización celular que actúa como regulador central del metabolismo y controla cómo las células gestionan los nutrientes y la energía. "Es como el director dentro de la célula, que determina si esta tiene que crecer, almacenar nutrientes, producir grasa o glucógeno o, por el contrario, reciclar y movilizar la energía acumulada cuando no hay nutrientes disponibles", ha indicado.
El investigador ha subrayado que el objetivo ahora es conocer con mayor precisión cuáles de todas estas funciones del regulador maestro son las que influyen en el cáncer de hígado.
El fin del estudio es desarrollar un fármaco capaz de imitar algunos de los efectos beneficiosos de la restricción calórica y el ayuno intermitente, sin la necesidad de tener que pasar hambre.
"Se podría generar un fármaco que mimetice algunos de los beneficios del ayuno intermitente, incluso evitando algunos de sus posibles efectos secundarios, que son pocos, pero que pueden resultar más complicados de gestionar en una población envejecida o en pacientes con cáncer", ha sostenido.
LA RESTRICCIÓN CALÓRICA FAVORECE UN ENVEJECIMIENTO SALUDABLE
El jefe del Grupo de Metabolismo y Señalización Celular del CNIO ha resaltado que la restricción calórica es una "herramienta poderosísima" para favorecer un envejecimiento saludable y prolongar la longevidad.
No obstante, ha advertido de que tanto la restricción calórica como el ayuno intermitente son estrategias difíciles de aplicar en seres humanos. "En el laboratorio, a los ratones les damos acceso a la comida y después se la retiramos. Los animales tienen hambre, pero están mucho más sanos. Si no tienen comida, no comen. Sin embargo, trasladar esta práctica a las personas y a cualquier sociedad es muy difícil de implementar", ha explicado Efeyan.
En este sentido, el investigador ha señalado que los beneficios de la restricción calórica podrían extenderse más allá del cáncer de hígado y alcanzar a otros órganos y enfermedades. "Este proyecto se centra en el cáncer hepático, pero las reglas que aprendamos estudiando el hepatocito probablemente puedan trasladarse, en mayor o menor medida, a muchas otras patologías, en particular a otros tipos de cáncer asociados a la obesidad y al exceso de ingesta de alimentos", ha apuntado.
La investigación cuenta con la financiación de CRIS Contra el Cáncer, que ha concedido al proyecto su Premio a la Excelencia 2026, dotado con 1,25 millones de euros para un periodo de cinco años.