Actualizado 23/12/2011 19:32 CET

Demuestran que la falta de luz está vinculada con la depresión de invierno

La Luz Es Una Buena Terapia Contra La Depresión
LIENHARD SCHULZ/WIKIMEDIA COMMONS

MADRID, 23 Dic. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la MedUni Vienna, en Austria, han logrado demostrar, utilizando las últimas técnicas de imagen, la relación que pueden tener los síntomas depresivos que experimentan las personas que viven en zonas del mundo donde el invierno tiene pocas horas de luz. Sus resultados, que se publican en 'World Journal of Biological Psychiatry', explican el efecto terapéutico de la luz.

Muchas personas que viven en zonas polares experimentan, durante los meses de invierno, sobre todo cuando hay menos horas de sol, cambios físicos y psicológicos, que suelen manifestarse con cansancio, desaliento, abulia o aumento de peso.

Según explica el jefe del Departamento de Psiquiatría y Psicoterapia de la MedUni Vienna, Siegfried Kasper, "en sus formas más pronunciadas, estas alteraciones se conocen también como depresión de invierno".

Los neurotransmisores de serotonina juegan un papel decisivo en este tipo de alteraciones. Hasta ahora se podía ver que las fluctuaciones de serotonina estacionales estaban causadas por cambios en el transmisor de serotonina.

Este transmisor es responsable de la reanudación del neurotransmisor a partir de la brecha sináptica, que conecta dos células nerviosas, en la célula nerviosa presináptica. Las alteraciones estacionales en la neurona postsináptica, la actual célula diana de la transimisión de la serotonina, nunca se probaron hasta ahora.

El equipo de investigadores dirigido por Christoph Spindelegger y Rupert Lanzenberger, del Departamento Universitario de Psiquiatría y Psicoterapia, analizó el receptor de serotonina 1A, que funciona como un 'punto de acoplamiento' en la neurona postsináptica. En casos de depresión o trastorno de ansiedad, el potencial de agarre de este receptor se ve fuertemente reducida.

Los autores de este trabajo demostraron, con 36 pruebas realizadas a hombres y mujeres sanos usando tomografías por emisión de positrones (PET, en inglés), que este receptor también muestra un reducido potencial de agarre con la escasez de luz diurna. Durante el tiempo de luz, estos valores son significativamente más altos.

"Estos resultados están respaldados por estudios anteriores (...) hemos sido capaces de demostrar que la terapia de luz mejora estos síntomas en tan sólo una semana, mientras que los pacientes que siguen una terapia con inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (SSRI, por sus siglas en inglés) demostró sólo mejoras después de tres semanas", según Kasper.

"El proceso de adaptación a la dependencia de la luz del receptor de serotonina 1A que muestra en nuestro estudio podría así explicar los mecanismos del efecto terapéutico que tiene la luz", concluye.