El aumento de la obesidad se estabiliza en países desarrollados y sube en los en vías de desarrollo

Científicos de la Universidad de Granada han participado en este estudio proporcionando datos de personas muy jóvenes de España

Un macroestudio internacional en el que participa la UGR aclara las tendencias de obesidad desde los años 80 y revela que su incremento se ha ralentizado, estabilizado e incluso revertido en muchas naciones, aunque sí crece en países en vías de desarrollo
Un macroestudio internacional en el que participa la UGR aclara las tendencias de obesidad desde los años 80 y revela que su incremento se ha ralentizado, estabilizado e incluso revertido en muchas naciones, aunque sí crece en países en vías de desarrollo - UNIVERSIDAD DE GRANADA
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Publicado: miércoles, 13 mayo 2026 17:51

GRANADA, 13 May. (EUROPA PRESS) -

Un trabajo liderado por investigadores del Imperial College London, a través de la NCD Risk Factor Collaboration (NCD-RisC), y publicado en la prestigiosa revista 'Nature, ha analizado más de cuatro décadas de datos de obesidad a nivel mundial (1980-2024) y ha concluido que el aumento de la obsesidad se estabiliza en países desarrollados y sigue subiendo los países en vías de desarrollo .

Científicos de la Universidad de Granada (UGR) han participado en el estudio con datos de personas muy jóvenes de España que formaron parte del experimento Prefit, trabajo de cohorte multicéntrico coordinado por el grupo de investigación Profith del Instituto Mixto Universitario Deporte y Salud de la UGR.

Prefit recopiló datos de niveles de condición física y obesidad en niños y niñas en edad preescolar en diez regiones españolas. El colaborativo dentro de la Red de Investigación en Ejercicio y Salud contó con investigadores de diez universidades: Granada, Almería y Cádiz; Cuenca y Madrid; Castellón de la Plana; Zaragoza y Vitoria; y Mallorca y Gran Canaria.

Francisco B. Ortega, profesor de la Facultad de Ciencias del Deporte y del centro iMUDS de la UGR, investigador principal de PREFIT, explica que "es importante contribuir a este macroestudio con datos de España para comprender mejor las tendencias de obesidad en nuestro país y cómo se comparan con el resto de Europa y del mundo. España ha estado entre los países con las tasas de obesidad más altas de Europa en los últimos años, pero los parámetros de este nuevo análisis denotan que el aumento de la obesidad se ha estancado".

"Para niñas y niños, la estabilización se ha producido en una prevalencia del 10% y 14%, más alta que en muchos otros países que también se han estancado en este grupo de edad. Para mujeres y hombres, la meseta se establece con una prevalencia moderada del 13% y 18%, y puede que haya empezado a disminuir", expone.

Cristina Cadenas, coordinadora de la recogida de datos del proyecto Prefit, destaca que "aunque las tendencias en obesidad han mejorado en España, el porcentaje total de personas que viven con sobrepeso u obesidad en diferentes grupos de edad sigue siendo muy alto, y por tanto es necesario seguir invirtiendo en estrategias de promoción de la actividad física y alimentación saludable".

Los principales hallazgos del proyecto global señalan que el aumento de las tasas de obesidad se ha ralentizado o estabilizado en la mayoría de los países de altos ingresos, a pesar de los rápidos incrementos a finales del siglo XX, frenándose primero en las personas en edad escolar y luego en adultos, aproximadamente una década después. En algunas naciones de ingresos altos (incluyendo Francia, Italia y Portugal) las tasas incluso pueden haber empezado a bajar.

Estas comprobaciones sugieren que las afirmaciones previas de una 'epidemia global' de obesidad probablemente sean una simplificación excesiva y enmascaran la enorme diversidad observada entre países, que puede estar impulsada por factores como la disponibilidad y asequibilidad de alimentos saludables.

Así, destacan que la prevalencia de la obesidad sigue aumentando en países de ingresos bajos y medios en África, Asia, América Latina e islas del Pacífico y Caribe.

"Centrándonos en el ritmo de cambio de la obesidad a lo largo del tiempo, en lugar de solo en la prevalencia, podemos aprender dónde y cuándo se necesita acción urgente, incluyendo políticas sólidas de salud, actividad física y alimentación para ayudar a las naciones a adaptarse y gestionar la salud pública durante las transiciones económicas, tecnológicas y nutricionales", señalan.

El profesor Majid Ezzati, de la Escuela de Salud Pública del Imperial College London, quien ha dirigido el análisis, apunta: "Llevamos décadas analizando las tendencias de obesidad y hemos demostrado que, en general, ha aumentado, con más personas afectadas por sobrepeso y obesidad. Sin embargo, el último análisis sugiere que la tasa de crecimiento de la obesidad se está ralentizando y estabilizando, e incluso podría estar revirtiéndose en muchos países".

"Esto ofrece una imagen más optimista respecto a los avances y desafía la visión ampliamente aceptada de que estamos viviendo una epidemia global de obesidad, lo que puede ser una simplificación excesiva de la diversidad de la situación en distintos países. Centrándonos en la tasa de cambio, podemos comprender y comparar mejor el progreso de las naciones en la prevención y combate de la obesidad, no solo hacia dónde estamos ahora, sino hacia dónde nos dirigimos", agrega.

"Necesitamos averiguar por qué algunos países están funcionando mucho mejor que otros y aplicar las lecciones para evitar que la obesidad aumente. En última instancia, este artículo muestra que la tendencia hacia la obesidad no es inevitable, y que es posible que los responsables políticos intervengan para detener e incluso revertir el aumento de la obesidad", afirma Ezzati.

TENDENCIAS MUNDIALES

Informes previos sobre el estado global de la obesidad, incluidos los realizados por la NCD-RisC en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), suelen comparar la prevalencia de la obesidad a lo largo de décadas.

En el último análisis, los científicos han usado la velocidad de cambio en el porcentaje de la obesidad como medida clave: calculada como el cambio absoluto anual en la prevalencia de la obesidad. Esta se ha documentado en puntos porcentuales anuales.

Con este método, han podido ofrecer una imagen más clara de dónde se están acelerando, estabilizando o revirtiendo los aumentos de la obesidad.

LA INFANCIA MEJORA PRIMERO

Entre los hallazgos clave, está que las mejoras en países de altos ingresos se observan típicamente primero entre niños y adolescentes, seguidas sobre una década después por adultos. En la mayoría de los países occidentales de altos ingresos, el aumento de la obesidad entre los más pequeños ocurrió antes del milenio, con esta tendencia ralentizándose, estabilizándose e incluso retrocediendo ligeramente respecto al año 2000.

Dinamarca experimentó la desaceleración documentada más temprana (alrededor de 1990), seguida de Islandia, Suiza, Bélgica y Alemania durante los años 90. A mediados de los 2000, las crecientes tasas de obesidad entre jóvenes en edad escolar y adolescentes, en la mayoría de los países de altos ingresos, empezaron a estabilizarse y, en algunos, incluso a disminuir. Hubo excepciones en Australia, Finlandia y Suecia.

Sin embargo, la estabilización se ha producido en prevalencias nacionales muy diferentes. En naciones de Europa occidental, y en Japón, el crecimiento de la obesidad se estabilizó o revirtió cuando la prevalencia estaba por debajo del 10% de la población en edad escolar (donde menos de uno de cada diez niños tenía obesidad). En comparación, en Estados Unidos y Nueva Zelanda, la obesidad se estabilizó cuando los niveles eran mucho más altos, entre el 19 y el 23% de la población en edad escolar (donde hasta uno de cada cuatro escolares tenía obesidad). Lo mismo se observó en adultos.

BRECHA GLOBAL

En contraste con los signos de progreso, el análisis también destaca que la obesidad sigue aumentando, e incluso se está acelerando, en la mayoría de los países de ingresos bajos y medios.

Esta divergencia respecto al progreso observado en países de altos ingresos pone de manifiesto las crecientes desigualdades globales en nutrición, actividad física y salud.

En la última década, nuevos medicamentos para la obesidad se han vuelto ampliamente disponibles. Los investigadores afirman que la introducción de estos fármacos aún no explica los cambios observados en su estudio, pero añaden que probablemente desempeñarán un papel importante en las tendencias futuras.

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