Actualizado 16/02/2012 11:35:35 +00:00 CET

Aumentan los trasplantes capilares en mujeres, ancianos y veinteañeros

MADRID, 16 Feb. (EUROPA PRESS) -

Hasta hace poco el perfil de las personas que se sometían a un trasplante capilar eran varones de unos 40 años de edad aunque, en los últimos años, cada vez se realizan más intervenciones en mujeres, hombres de más de 80 años, veinteañeros e incluso 'teenagers'.

Así se desprende de los datos presentados en el XIV Curso de Dermatología Cosmética para Residentes organizado en León por el Grupo Español de Dermatología Cosmética y Terapéutica de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

En el caso de las mujeres, según explica el doctor Alejando Camps, del Centro Médico Teknon de Barcelona, sus expectativas "suelen ser más ambiciosas que las del hombre" pese a que, en muchas ocasiones, la zona dadora (de la que se obtiene el cabello que se va a trasplantar) es "más pobre".

En estas pacientes, la técnica que funciona mejor es la 'de tira', por la que se extrae una tira de piel que incluye el pelo, originándose de zona temporal pasando por zona cérvico-occipital y llegando a la zona temporal del otro lado, con una amplitud aproximada de 1 a 1,5 centímetros.

Posteriormente, la zona de extracción se cierra mediante una sutura que deja una cicatriz "casi inapreciable" y de un grosor milimétrico que, con una técnica quirúrgica apropiada (técnica tricofítica), resulta ser "prácticamente inapreciable".

Esta técnica, permite injertar el triple de cabello que con la técnica FUE, en la que se rasura la zona cérvico-occipital y temporal para extraer las unidades foliculares de una en una.

En ambos casos, el postoperatorio no conlleva ningún inconveniente, el paciente se puede lavar el pelo con normalidad al día siguiente del trasplante y, con poca frecuencia, puede aparecer algo de inflamación frontal.

Si no existía pelo para peinar por encima del pelo trasplantado, se aprecian unos puntitos rojos que en 24 horas se tornan granatosos y en muy pocos días dan una imagen de leve descamación que va desapareciendo hasta que no se pueda apreciar que se haya practicado ningún tipo de tratamiento, según explica el doctor Camps.

En cuanto a la vida del pelo trasplantado, este experto asegura que "será tan prolongada como lo hubiese sido en el lugar de origen de donde proviene el pelo". "Muy atrás quedó el trasplante del llamado pelo de muñeca", concluye.