Archivo - Adolescentes mirando el movil. - GOLERO/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 16 Abr. (EUROPA PRESS) -
Durante la pubertad humana, el crecimiento depende en gran medida de estructuras cartilaginosas llamadas placas de crecimiento, que se encuentran en los extremos de los huesos largos. El modelo clásico de placas de crecimiento postula que contienen cuatro zonas principales, cada una con su propia población única de células óseas y cartilaginosas.
Sin embargo, trabajos recientes en ratones indican que la situación podría ser más compleja, sugiriendo que las células madre también podrían influir en la dinámica de las placas de crecimiento. Además, los científicos no comprenden del todo cómo el tratamiento con hormona del crecimiento influye en estas poblaciones celulares ni por qué algunos niños no responden a la hormona.
QUÉ SON LAS PLACAS DE CRECIMIENTO Y QUÉ SE SABÍA HASTA AHORA
Mediante el análisis de especímenes únicos de pacientes sometidos a cirugía para limitar la estatura, investigadores de la Universidad de Gotemburgo (Suecia) han construido un extenso atlas de placas de crecimiento humanas durante la pubertad.
El atlas, publicado en 'Science Translational Medicine' proporciona detalles exhaustivos a nivel de célula individual y revela cómo el tratamiento con hormona del crecimiento altera las vías de señalización, aportando datos que podrían servir de base para terapias hormonales para los trastornos del crecimiento.
Para superar estas lagunas, los investigadores recolectaron especímenes raros de placas de crecimiento de niños que se sometieron a cirugía para la estatura alta idiopática, una condición de estatura inusualmente alta común en los países escandinavos.
EL HALLAZGO: CÉLULAS MADRE Y MAYOR COMPLEJIDAD
Mediante una serie de análisis unicelulares, proteómicos y transcripcionales, el equipo caracterizó la arquitectura molecular de la placa de crecimiento y realizó varios descubrimientos. Por ejemplo, la zona de reposo de la placa albergaba dos grupos de células madre con señales y destinos celulares distintos, lo que coincide con hallazgos previos en ratones.
El equipo también caracterizó cómo el tratamiento con hormona del crecimiento en cultivos de explantes activaba o desactivaba diversas vías de señalización para estimular las células madre y las células productoras de cartílago en la zona proliferativa de la placa.
"Nuestros hallazgos mejoran la comprensión del crecimiento longitudinal y tienen implicaciones para optimizar la terapia con hormona del crecimiento y desarrollar futuros tratamientos para trastornos del crecimiento y anomalías esqueléticas", concluye el equipo.