Publicado 10/06/2022 08:04

Asocian estos tres problemas del corazón a un mayor riesgo de demencia

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Archivo - Memory Loss - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / SIMARIK - Archivo

MADRID, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -

Tener múltiples afecciones que afectan al corazón está relacionado con un mayor riesgo de demencia que tener un alto riesgo genético, según un nuevo estudio a gran escala publicado en la revista 'The Lancet Healthy Longevity'.

Dirigido por la Universidad de Oxford y la Universidad de Exeter, en Reino Unido, el estudio es uno de los más amplios realizados hasta la fecha para examinar la relación entre varias afecciones relacionadas con el corazón y la demencia, y uno de los pocos que analizan la compleja cuestión de las afecciones múltiples.

El trabajo analizó los datos de más de 200.000 personas, de 60 años o más, y de ascendencia europea del Biobanco del Reino Unido e identificó a los que habían sido diagnosticados de diabetes, infarto de miocardio o ataque al corazón, o cualquier combinación de los tres, y a los que desarrollaron demencia.

Dentro de esta población de estudio, los investigadores descubrieron que cuantas más de estas tres afecciones tenía una persona, mayor era su riesgo de demencia. Las personas que padecían las tres afecciones tenían tres veces más probabilidades de desarrollar demencia que las que tenían un riesgo genético alto.

El doctor Xin You Tai, autor principal y estudiante de doctorado en la Universidad de Oxford, recuerda que "la demencia es un problema mundial de primer orden, ya que se prevé que 135 millones de personas en todo el mundo padecerán esta devastadora enfermedad para el año 2050".

"Hemos comprobado que el hecho de padecer estas enfermedades relacionadas con el corazón está vinculado al riesgo de demencia en mayor medida que el riesgo genético --destaca--. Así que, sea cual sea el riesgo genético con el que se haya nacido, se puede tener un gran impacto en la reducción del riesgo de demencia si se cuida la salud cardiaca y metabólica a lo largo de la vida".

El equipo, en el que participaron las universidades de Glasgow y Michigan (Estados Unidos), descubrió que a casi 20.000 de los participantes del Biobanco del Reino Unido que estudiaron se les había diagnosticado una de las tres afecciones. Algo más de 2.000 tenían dos afecciones, y 122 tenían las tres.

El profesor David Llewellyn, autor principal y catedrático de Epidemiología Clínica y Salud Clínica de la Universidad de Exeter, subraya que "muchos estudios analizan el riesgo de una sola afección en relación con la demencia, pero la salud es más compleja que eso. Sabemos que muchos pacientes tienen en realidad una serie de afecciones. Nuestro estudio nos dice que para las personas a las que se les ha diagnosticado una diabetes, un ictus o un infarto es especialmente importante cuidar su salud y asegurarse de que siguen el tratamiento adecuado, para prevenir otros problemas y reducir el riesgo de demencia".

El equipo dividió a los 200.000 participantes en tres categorías de riesgo genético, de alto a bajo, basándose en una puntuación de riesgo global que refleja múltiples rasgos de riesgo genético relevantes para los individuos de ascendencia europea.

También disponían de datos de imágenes cerebrales de más de 12.000 participantes, y descubrieron daños generalizados en todo el cerebro para aquellos con más de una afección cardiometabólica. Por el contrario, el alto riesgo genético se relacionó con el deterioro sólo en partes específicas del cerebro.

El doctor Kenneth M. Langa, coautor del estudio, profesor de medicina de la Universidad de Michigan y del Veteran Affairs Ann Arbor Healthcare System, apunta que "la investigación indica que la protección del corazón a lo largo de la vida probablemente tenga también importantes beneficios para el cerebro. Para cuidar el corazón, se puede hacer ejercicio con regularidad, seguir una dieta sana y hacer todo lo posible para que la presión arterial, el azúcar en sangre y los niveles de colesterol estén dentro de las pautas", recomienda.

Por su parte, la doctora Sara Imarisio, directora de investigación de Alzheimer's Research UK, subraya que "está claro que lo que es bueno para el corazón también es bueno para la cabeza. El riesgo de que una persona desarrolle demencia es una mezcla compleja de su edad, sus genes y aspectos de su estilo de vida".

"En este estudio, los investigadores analizaron los datos de una población de 60 años o más, incluyendo si tenían determinadas afecciones cardíacas, información sobre su genética y cómo éstas afectaban a su riesgo de desarrollar demencia --destaca--. Descubrieron que las personas con múltiples afecciones cardíacas tenían incluso más probabilidades de desarrollar demencia que las personas que tenían un mayor riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer debido a su genética".

Según esta experta, "estos resultados reiteran la importancia de tratar las causas de la mala salud del corazón, no sólo por su propio bien, sino también por el beneficio añadido de reducir el número de casos de demencia. Si alguien está preocupado por la salud de su corazón o su cerebro, por favor, hable con su médico", recomienda.

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