Imagen de archivo - Dos niñas de la mano con un hombre yendo al colegio - David Zorrakino - Europa Press - Archivo
TARRAGONA, 7 Ene. (EUROPA PRESS) -
Un estudio de la Universitat Rovira i Virgili (URV) de Tarragona ha asociado la exposición continuada a algunos metales pesados con el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) en la infancia, informa el centro en un comunicado este miércoles.
El grupo de investigación Nutrición y Salud Mental de la URV ha estudiado de qué manera la exposición a metales afecta al rendimiento neuropsicológico, y ha apreciado que la presencia de TDAH es "16 veces más alta" en los niños con más cobre en el organismo.
Se centró en los metales pesados: "Estos elementos se acumulan en áreas específicas del cerebro, como el hipocampo o el córtex frontal, muy relacionadas con funciones afectadas por el TDAH", explica la investigadora Fina Canals.
Trabajaron con datos de 205 niños: 139 diagnosticados con TDAH por los mismos investigadores y 66 sin ningún trastorno del neurodesarrollo asociado --un grupo de control--; registraron sus cocientes intelectuales, índices de comprensión verbal, razonamiento lógico y memoria de trabajo; y la presencia de metales pesados en el organismo se analizó a través de muestras de orina.
HALLAZGOS
Los resultados revelan que la prevalencia de TDAH en los niños de la muestra fue hasta 5 veces superior en los que presentaban los niveles de plomo más elevados, en comparación con los que tenían los niveles más bajos de este metal en el organismo.
En el caso del cobre, esta relación se intensifica y los niños con los niveles más elevados resultaron ser 16 veces más propensos al diagnóstico; y en menor medida, se relacionó los índices de cadmio y antimonio con la presencia de este trastorno del neurodesarrollo.
Además de asociar el cobre directamente con el TDAH, el equipo investigador ha podido vincularlo al agravamiento de síntomas como la desatención y la impulsividad: junto con el plomo --reconocido como tóxico incluso en niveles muy bajos-- se ha relacionado con una menor velocidad de procesamiento cognitivo, "un efecto más pronunciado en niños con TDAH que en aquellos sin diagnóstico".