Archivo - Hombre vapenando. - ÖNDER KANBUR/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -
La exposición doméstica a los cigarrillos electrónicos aumenta el riesgo de crisis asmáticas en los niños, lo que pone en entredicho la suposición de que los cigarrillos electrónicos son una fuente "más segura" de humo de segunda mano, según una investigación financiada por financiado por los Institutos Nacionales de Salud de EEUU y presentada durante la Conferencia y Exposición Nacional de la Academia Estadounidense de Pediatría.
Los autores utilizaron datos de registros médicos electrónicos de una amplia y diversa red de atención primaria pediátrica para estudiar más de 48.000 consultas clínicas durante un período de 33 meses, en las que los padres de niños de 1 año o más con asma informaron sobre el consumo de tabaco y cigarrillos electrónicos en el hogar. El consumo de tabaco y cigarrillos electrónicos en el hogar se informó en el 5 por ciento de las consultas clínicas, solo tabaco en el 9 por ciento y solo cigarrillos electrónicos en el 3 por ciento de los encuentros.
"No existe un nivel seguro de exposición al tabaco o a los cigarrillos electrónicos para los niños. Los padres y cuidadores que consumen cualquier producto de tabaco o nicotina deben hacer todo lo posible por dejar de consumirlo, utilizando opciones basadas en la evidencia como la vareniclina, la terapia de reemplazo de nicotina y el asesoramiento", afirma Brian Jenssen, MD, MSHP, FAAP, profesor asociado de pediatría del Hospital Infantil de Filadelfia.
Los investigadores descubrieron que los niños expuestos tanto al tabaco combustible como a los cigarrillos electrónicos en el hogar presentaban los vínculos más amplios y fuertes con un control deficiente del asma: más crisis asmáticas, más síntomas nocturnos y relacionados con la actividad física, mayor uso de inhaladores de rescate y más hospitalizaciones.
La exposición solo al tabaco ha mostrado efectos más moderados en menos indicadores. Sin embargo, incluso la exposición solo a los cigarrillos electrónicos, por sí sola, se asoció de forma independiente con más crisis asmáticas y más síntomas relacionados con la actividad física.
"Esto refuerza la necesidad de que los equipos de atención pediátrica realicen pruebas de detección de todas las formas de consumo de nicotina y tabaco en el hogar, no solo cigarrillos, y que ofrezcan apoyo para dejar de consumirlos en ambos casos, como parte de la atención rutinaria del asma", afirma.
"Muchos padres creen que los cigarrillos electrónicos son una alternativa más segura a los cigarrillos convencionales, tanto para su salud como para la de sus hijos. Nuestros hallazgos sugieren que esta suposición no se cumple del todo en el caso de los niños con asma", advierten.
QUÉ ENCONTRARON LOS INVESTIGADORES
Los niños expuestos en casa tanto al tabaco como a los cigarrillos electrónicos presentaron una mayor probabilidad de tener síntomas de asma relacionados con la actividad física y síntomas nocturnos, además de necesitar con mayor frecuencia albuterol. También sus padres fueron más propensos a valorar peor el control del asma y a mostrar menor comodidad con el manejo de la enfermedad.
La exposición combinada también se relacionó con una mayor probabilidad de ingreso hospitalario durante el año anterior y con un asma peor controlada. En concreto, la probabilidad de presentar un asma clasificado como no controlado fue un 40% mayor en los niños expuestos a ambos productos, después de ajustar por factores como edad, sexo, tipo de seguro y características socioeconómicas del vecindario.
Uno de los resultados que más llama la atención es el relacionado con los cigarrillos electrónicos utilizados de forma exclusiva en el hogar. Esta exposición se asoció con un mayor número de exacerbaciones del asma y con más síntomas relacionados con la actividad física. En este estudio, estas asociaciones fueron comparables o incluso superiores en algunos parámetros a las observadas con la exposición simultánea al tabaco convencional y los cigarrillos electrónicos.