Archivo - Varios bomberos tratan de apagar el fuego durante el incendio forestal en la parroquia de Oseira, a 20 de agosto de 2024, en San Cristovo de Cea, Ourense, Galicia (España). - Rosa Veiga - Europa Press - Archivo
VALÈNCIA, 26 Ago. (EUROPA PRESS) -
La doctora Belén Moliner, directora médica del Instituto de Rehabilitación Neurológica de Vithas (Irenea) ha alertado del impacto del humo de los incendios forestales en la salud cerebral. Así, ha apuntado que las partículas finas presentes en el humo pueden desencadenar procesos inflamatorios y alteraciones vasculares con posibles efectos sobre el cerebro y ha señalado que diferentes investigaciones actuales estudian su relación con el ictus, las alteraciones cognitivas y las migrañas.
En esta línea, desde Irenea han comentado que aunque incendios como el de la Sierra de Espadán ya han sido sofocados, "el periodo de máximo riesgo forestal continúa" y los especialistas del citado instituto han explicado que la contaminación generada por el humo de los incendios no solo afecta al aparato respiratorio y al sistema cardiovascular, sino que también puede tener consecuencias sobre la salud cerebral, especialmente en las personas más vulnerables.
"El humo de los incendios contiene partículas microscópicas capaces de penetrar profundamente en los pulmones y alcanzar el torrente sanguíneo. Durante mucho tiempo nos hemos centrado sobre todo en sus efectos respiratorios, pero hoy sabemos que la exposición al humo puede afectar a distintos órganos y sistemas, incluido el cerebro", ha afirmado Belén Moliner.
A este respecto, desde Vithas han remarcado que la relación entre la contaminación atmosférica y la salud cerebral "está ampliamente documentada" y han manifestado que "en los últimos años, diferentes investigaciones han comenzado a analizar específicamente los efectos neurológicos de las partículas procedentes de los incendios forestales".
Igualmente, han detallado que uno de los estudios más recientes, publicado en JAMA Network Open en 2026[1], analizó cerca de un millón de visitas a urgencias por migraña y otros trastornos primarios de cefalea registradas durante las temporadas de incendios en dos provincias de Canadá. A este respecto, han comentado que los investigadores observaron que la exposición a partículas PM2.5 procedentes específicamente de incendios forestales se asociaba con un incremento del 6 por ciento de las visitas a urgencias por estas patologías.
Además, una revisión publicada en JAMA Neurology[2] analizó la evidencia disponible sobre el impacto neurológico del humo de los incendios y señaló diferentes mecanismos que podrían explicar sus efectos sobre el cerebro. Entre ellos, se encuentran la inflamación sistémica, el estrés oxidativo y las alteraciones vasculares provocadas por las partículas finas presentes en el humo.
"La investigación está ampliando nuestro conocimiento sobre cómo el humo de los incendios puede afectar al cerebro. Aunque todavía quedan preguntas por responder, la evidencia disponible ya nos ayuda a identificar mejor qué personas son más vulnerables y por qué es importante reducir su exposición", ha añadido Moliner.
ENFERMEDADES NEUROLÓGICAS
Desde Irenea han indicado que las personas con daño cerebral adquirido, como consecuencia de un ictus o un traumatismo craneoencefálico, así como quienes conviven con enfermedades neurodegenerativas u otras patologías del sistema nervioso, requieren especial atención durante los episodios de humo.
Igualmente, han destacado que a este grupo se suman las personas mayores, los niños, las embarazadas y quienes padecen enfermedades cardiovasculares o respiratorias, colectivos especialmente vulnerables frente a la contaminación atmosférica.
INFORMACIÓN OFICIAL
Ante episodios de elevada concentración de humo, los especialistas de Vithas recomiendan a la población prestar atención a la información oficial sobre la calidad del aire, limitar la actividad física intensa al aire libre y reducir el tiempo de exposición.
Cuando las concentraciones de partículas sean elevadas, se recomienda permanecer en interiores con puertas y ventanas cerradas y, si es necesario salir, utilizar mascarillas FFP2 o N95, que ofrecen "una mayor capacidad de filtración de partículas finas".
"Los incendios son también un problema de salud pública. Entender cómo afecta el humo a nuestro organismo y saber cómo reducir la exposición nos permite proteger mejor no solo nuestros pulmones y nuestro sistema cardiovascular, sino también nuestro cerebro", ha asegurado la doctora Moliner.
El Instituto de Rehabilitación Neurológica de Vithas (Irenea), con centros en Vithas Valencia Consuelo, Vithas Aguas Vivas, Vithas Sevilla, Vithas Xanit Internacional y Vithas Vigo, además de un centro monográfico de neurorrehabilitación ambulatoria en Elche (Alicante), cuenta con cerca de tres décadas de experiencia en la atención de personas con daño cerebral adquirido, enfermedades del sistema nervioso central y lesión medular.