Publicado 28/01/2021 07:59CET

Así es la fisiología del proceso de la muerte

Always at her bedside
Always at her bedside - GETTY IMAGES / SQUAREDPIXELS - Archivo

MADRID, 28 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un nuevo estudio internacional, el más grande de su tipo, dirigido por el doctor Sonny Dhanani, del Instituto de Investigación del Hospital de Niños del Este de Ontario, en Canadá, y publicado en el 'New England Journal of Medicine', ha documentado la fisiología del proceso de la muerte.

Trabajando en estrecha colaboración con el Programa canadiense de investigación sobre donaciones y trasplantes, el equipo de investigación pidió a más de 600 familias que permitieran que a sus seres queridos en la UCI les controlaran sus signos vitales durante el proceso de muerte.

Para que las familias opten por la donación de órganos cuando un ser querido ha fallecido deben poder confiar en que la muerte ha ocurrido realmente y que es irreversible. La confianza permite que las personas decidan donar en un momento de dolor y permite que la comunidad médica se sienta cómoda al iniciar un diálogo sobre la donación.

Para que la donación después de una muerte determinada por el sistema circulatorio sea médicamente posible, la muerte debe declararse dentro de un período de tiempo después de que se retiren las medidas de soporte vital. Sin embargo, persisten historias sobre personas que "volvieron a la vida" después de una declaración de muerte, y había poca evidencia para informar la comprensión médica de la muerte.

El doctor Dhanani y su equipo descubrieron que la clásica "línea plana" de la muerte no es tan sencilla. El estudio mostró que la actividad cardíaca a menudo se detiene y reinicia varias veces durante el proceso de muerte antes de que finalmente se detenga por completo, pero nadie recuperó la circulación sostenida o la conciencia. El estudio proporciona evidencia para respaldar el estándar actual de esperar 5 minutos después de que el corazón se detiene antes de determinar la muerte y proceder a la donación de órganos.

El Estudio DePPaRT se vio impulsado por el apoyo y las perspectivas de una compañera de la familia, Heather Talbot, una mujer cuyo hijo se convirtió en donante tras morir en un accidente de tráfico. La Plataforma de Asociación de Pacientes, Familiares y Donantes del Programa Canadiense de Investigación sobre Donación y Trasplante puso en contacto a Heather con el equipo del DePPaRT en 2015, y ella asumió los retos emocionales de unirse como consultora.

En esa colaboración proporcionó información desde la perspectiva de una familia, aportando ideas sobre cómo abordar adecuadamente a las familias de los pacientes moribundos. Su capacidad para reflexionar sobre sus experiencias y aplicarlas al estudio fue fundamental para el éxito del proyecto.

Sus aportaciones ayudaron a conseguir un índice de consentimiento familiar del 93% y a disipar los temores del equipo de sobrepasar los límites. La donación de órganos de su hijo salvó al menos cuatro vidas y su participación en el DePPaRT está multiplicando las donaciones.

Las familias y los equipos de atención médica pueden confiar en que cuando se determina la muerte, es seguro comenzar el proceso de donación de órganos. Los datos del estudio DePPaRT ahora se pueden usar para informar políticas y pautas para determinar la muerte por donación de órganos tanto a nivel nacional como internacional.

El trabajo adicional con los datos del estudio permitirá a los equipos de donación y trasplante predecir cuánto tardarán los pacientes en morir después de eliminar las medidas de soporte vital. Predecir el momento de la muerte sería inmensamente útil para coordinar una donación y mejorar la asignación de órganos, señalan los autores.