Publicado 12/01/2022 07:39CET

Así actúa la piel como primera defensa contra el cáncer

Archivo - Cáncer de piel
Archivo - Cáncer de piel - CASARSAGURU/ISTOCK - Archivo

MADRID, 12 Ene. (EUROPA PRESS) -

Una nueva investigación, publicada en la revista 'Cell Reports', revela importantes conocimientos sobre los mecanismos moleculares que sustentan las defensas naturales del organismo contra el desarrollo del cáncer de piel. Los resultados ofrecen nuevas pistas sobre el comportamiento del cáncer de piel a nivel celular, lo que abre el camino a posibles nuevas dianas terapéuticas para tratar la enfermedad.

"Descubrimos que la proteína CSDE1 coordina una compleja cadena de eventos que permiten la senescencia en las células de la piel, ralentizando significativamente su función sin causar la muerte --explica Rosario Avolio, primera autora del estudio e investigadora postdoctoral en el Centro de Regulación Genómica (CRG) en el momento de la presentación--. Las células resultantes actúan como un cortafuegos contra el cáncer, suprimiendo la formación de tumores".

Los investigadores dirigidos por Fátima Gebauer en el Centro de Regulación Genómica (CRG) realizaron el estudio recogiendo queratinocitos de ratones, el tipo de célula cutánea más abundante en la epidermis. Los queratinocitos pueden dar lugar a varios tipos de cáncer de piel, incluidos los carcinomas de células basales y escamosas, dos de las formas más frecuentes de todos los cánceres humanos.

El grupo introdujo experimentalmente genes que impulsan la formación de cáncer, lo que indujo a las células a un estado de senescencia. Comprobaron que cuando se reducían los niveles de CSDE1, las células no podían someterse a la senescencia y se inmortalizaban, un paso necesario para el desarrollo del cáncer.

Otros experimentos revelaron que cuando se implantaron células sin CSDE1 bajo la piel de ratones, éstas empezaron a formar tumores malignos. Los autores consideraron que esto era sorprendente porque todos los ratones tratados desarrollaron carcinomas de células escamosas en un plazo de 15 a 20 días, lo que pone de manifiesto la importancia de CSDE1 en la supresión de tumores.

Los investigadores descubrieron que CSDE1 promueve la supresión tumoral a través de dos mecanismos diferentes. CSDE1 induce a la célula a secretar un cóctel de citoquinas y enzimas que la obligan a entrar en un estado de detención permanente del crecimiento. CSDE1 también detiene la síntesis de YBX1, una proteína previamente conocida por promover el crecimiento y la agresividad de los tumores.

Según los autores, los hallazgos del estudio son sorprendentes porque CSDE1 se ha relacionado previamente con el impulso de la formación de cánceres, no con su supresión. Estudios anteriores del mismo grupo dirigido por la doctora Gebauer descubrieron que CSDE1 promueve la formación de metástasis en el melanoma, un tipo de cáncer de piel menos común pero más agresivo. Otros estudios han demostrado que CSDE1 está relacionado con la proliferación tumoral en muchos tipos de cáncer.

"CSDE1 es en gran medida el 'Dr. Jekyll y Mr. Hyde' de las proteínas. Tiene una naturaleza dual impredecible dependiendo del tipo de célula y tejido en el que se encuentre", explica Gebauer, coordinadora en funciones del programa de investigación sobre Regulación Génica, Células Madre y Cáncer del CRG y autor principal del estudio.

"No sabemos por qué esta proteína causa cáncer en algunos casos y los suprime en otros --reconoce--. Explorar la causa raíz de esto tendrá importantes implicaciones para el descubrimiento de nuevos tratamientos del cáncer más personalizados".

CSDE1 es una proteína de unión a ARN, un tipo de proteína que controla los ARN, a menudo tan pronto como se fabrican con el potencial de cambiar significativamente su función. Una posible teoría que explique por qué CSDE1 se comporta de forma diferente es que las células normales de la piel o los tumores tengan cada uno variantes ligeramente diferentes de la proteína que afecten a la maquinaria molecular más amplia de forma distinta.

El estudio es uno de los pocos que examinan el papel de las proteínas de unión al ARN en el establecimiento de la senescencia celular, que es una nueva e importante frontera en la investigación del cáncer.

"Durante mucho tiempo se pensó que las proteínas de unión al ARN eran moléculas universales que las células utilizaban para el mantenimiento general de la casa y que no podían ser objeto de tratamiento. Cada vez está más claro que esto no es cierto y que este campo emergente es fundamental para entender las enfermedades humanas", concluye Gebauer.

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