Archivo - Artrosis de cadera - STOCKDEVIL/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 15 Sep. (EDIZIONES) -
Dolor en la ingle al caminar, dificultad para ponerse los zapatos o una cojera que aparece poco a poco, pueden ser algunas de las primeras señales de una artrosis de cadera. Aunque la edad es uno de los principales factores de riesgo, los expertos recuerdan que no todo depende del paso del tiempo. Mantenerse activo, evitar el sobrepeso, y elegir el ejercicio adecuado son algunas de las claves para cuidar una de las articulaciones más importantes del cuerpo y favorecer un envejecimiento saludable.
En Europa Press Salud entrevistamos en exclusiva para Infoslaus.com al traumatólogo Eduardo García Rey, actual presidente de la Sociedad Española de Cirugía de Cadera (SECCA), quien explica que la artrosis de cadera es una de las patologías articulares más frecuentes a partir de cierta edad, que suele aparecer como dolor en la ingle que puede extenderse hacia la parte delantera del muslo. "Durante meses puede ser con ciertos movimientos como al calzarse, ponerse los calcetines, o al caminar durante varios minutos", advierte.
Este experto del Hospital Universitario La Paz, Madrid, y profesor asociado Departamento de Cirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid, mantiene además que cuando la artrosis de cadera se hace más progresiva aparece cojera al caminar, y se trata de un dolor que limita las actividades normales de la vida diaria, incluso el caminar en casa. "Además, el paciente precisa de una muleta o bastón para desplazarse. En casos avanzados la pierna afectada puede parecer más corta", apunta.
DIFERENCIARLO DE OTRAS AFECCIONES
Por eso, ve importante diferenciar una artrosis en esta articulación del dolor que procede de la zona baja de la espalda, y que puede confundirse con un problema de cadera, tal y como precisa el presidente de la SECCA: "En estos casos, la flexión y las rotaciones de la cadera, es decir, su movilidad, no está limitada. De igual modo, el dolor en la región anterior de la cadera puede aparecer por algún problema de hernia inguinal, vascular o irradiado de enfermedades renales o del aparato urinario, los cuales deben ser descartados".
El dolor de la artrosis de cadera no mejora con los cambios estacionales, según detalla el doctor García Rey, y provoca una limitación progresiva en las actividades de la vida diaria. "Si el dolor y la limitación empeora en pocos meses se debe consultar al médico para que pueda confirmar la sospecha de la artrosis de cadera. Una radiografía simple de pelvis o de cadera del lado afecto, suele ser suficiente para confirmar el diagnóstico", aclara este traumatólogo.
¿PODEMOS FRENAR LA ARTROSIS DE CADERA?
Ahora bien, sí señala este especialista que la progresión de la artrosis de cadera "no se puede detener con tratamientos conservadores" como el control de peso, la fisioterapia, o con ciertas medicaciones condroprotectoras (frente al desgaste del cartílago), ni con infiltraciones intrarticulares.
Dice que si el paciente tiene una artrosis de cadera leve o moderada que le permite hacer su vida habitual, los síntomas pueden mejorar con la pérdida de peso (en caso de sobrepeso), fisioterapia, o medicación oral (antiinflamatoria y/o condroprotectora), "pero sin crear falsas expectativas". En opinión del presidente de la SECCA, es muy importante hacer un seguimiento clínico y radiológico por un médico especialista en cirugía ortopédica y traumatología de manera periódica, con intervalos entre varios meses, para valorar la progresión.
"Cuando se produce el pinzamiento articular coxofemoral (cuando el desgaste es tan importante que el espacio entre los huesos de la cadera prácticamente desaparece), el paciente suele presentar mucha limitación funcional y el tratamiento quirúrgico con una prótesis total de cadera es la mejor opción en la mayoría de los casos", asegura el doctor García Rey.
MEDIDAS PARA PREVENIR LA ARTROSIS DE CADERA
Las personas con artrosis de cadera suelen estar sanas durante muchos años, si bien, indica que parece que la actividad física deportiva con impactos altos (deportes de contacto como fútbol, baloncesto, o las artes marciales) o aquellos trabajadores de grandes esfuerzos (obras) presentan un mayor riesgo de desarrollar artrosis de cadera.
A su vez, indica que el sedentarismo tampoco es bueno en este sentido, ya que aumenta el riesgo de obesidad, relacionado igualmente con otras enfermedades médicas y con otros tratamientos asociados, como los corticoides, que en el largo plazo pueden ocasionar una 'necrosis avascular', o muerte de tejido óseo por falta de riego sanguíneo, en la cabeza femoral, o bien artrosis de cadera.
En este sentido, este traumatólogo resalta que la dieta mediterránea y los hábitos saludables, como caminar frecuentemente y la actividad física de fuerza moderada sin impacto (gimnasia, bicicleta, natación), ayudan a controlar el peso, así como a mejorar la estabilidad neuromuscular que pueden crear desequilibrios y una disminución de la masa ósea o muscular (prevención de osteoporosis y de sarcopenia).
"En resumen, una actividad física moderada con escaso impacto pero constante, combinar actividades de ocio y sociales con el trabajo remunerado habitual, y evitar la obesidad para prevenir patologías médicas es lo fundamental. Con ello se previene la artrosis grave de cadera, y las caídas que puedan provocar la fractura", mantiene el presidente de la SECCA.
¿EL EJERCICIO ES BENEFICIOSO?
Precisamente, le preguntamos a este experto por el ejercicio en los casos de artrosis de cadera, ya que éste suele generar dudas entre los pacientes. ¿Qué actividades físicas son especialmente beneficiosas y cuáles no?
Responde que cuando existe artrosis de cadera leve o moderada no se recomienda el ejercicio de impacto (carrera a pie, deportes de contacto, artes marciales); sin embargo, sí apuesta por ejercicios sin impacto (natación, bicicleta, caminar distancias moderadas, o con bastones tipo marcha nórdica), ya que fortalecen la musculatura de la región de la cadera y la protegen durante un tiempo.
"De todas formas, debido al riesgo de progresión, el seguimiento realizado por el médico especialista en cirugía ortopédica y traumatología confirmará la evolución de la artrosis", concluye el doctor García Rey.