Aprende más sobre el bazo, un órgano que no es vital para el funcionamiento del organismo

Archivo - Mujer bazo
Archivo - Mujer bazo - TRANSURFER/ISTOCK - Archivo
Publicado: martes, 18 enero 2022 8:18

   MADRID, 18 Ene. (eDIZIONES) -

   'Me duele el bazo' es una expresión que solemos emplear cuando nos pincha una zona abdominal con un intenso ejercicio. Se trata de un órgano normalmente olvidado, cuando como el resto cumple con funciones súper importantes para el día a día de nuestro organismo.

   Para conocerlo un poco mejor entrevistamos al doctor Pedro Mora, jefe de Servicio de Aparato Digestivo del Centro Médico Quirúrgico de Enfermedades Digestiva (CMED), quien explica que el bazo está situado en el cuadrante superior izquierdo del abdomen, debajo del diafragma, cerca del estómago y del riñón izquierdo y, en cierta forma, se encuentra protegido por la parrilla costal.

   "Es un órgano esponjoso, alargado, envuelto por una cápsula y tiene una longitud máxima de 12 centímetros; si bien el tamaño es variable según la talla, el peso y el sexo de la persona", advierte.

   Otra de sus características, según prosigue este especialista, es que está compuesto por dos tipos de tejido: la pulpa blanca, que es la que produce los linfocitos; y la pulpa roja, que hace de filtro y almacenamiento, esta última la más voluminosa, representando el 75% de todo el bazo.

   A su vez, el doctor Mora detalla que se trata de un órgano que forma parte del sistema linfático, siendo sus principales funciones:

   Producción de linfocitos (glóbulos blancos) y anticuerpos, actuando como primera línea de defensa contra los organismos que causan enfermedades infecciosas. Contiene el 25% de todos los linfocitos del organismo.

   Filtra los materiales innecesarios de la sangre, como bacterias o las células sanguíneas envejecidas y dañadas.

   Sirve de almacenamiento de las células sanguíneas, glóbulos rojos y plaquetas, que ayudan a que la sangre se coagule.

   Asimismo, llama la atención sobre lo que más le daña y le hace enfermar. "Los tres principales grupos que causan enfermedades en el bazo son: infecciones de todo tipo, virus, bacterias, hongos; cánceres y enfermedades hematológicas, como la leucemia o el linfoma; enfermedades autoinmunes; enfermedades hepáticas, como la cirrosis; enfermedades infiltrativas como la amiloidosis, sarcoidosis o el lupus".

   Aquí advierte el experto de CMED que la dieta no es la causa principal, ni tampoco puede ser una cura específica para un mal funcionamiento del bazo, pero algunos alimentos sí pueden colaborar en mejorar o empeorar la situación. De esta forma, afirma que se aconseja evitar carnes procesadas, aceites y harinas refinados, así como la sal y los azúcares.

¿ES VITAL PARA EL FUNCIONAMIENTO DEL ORGANISMO?

   En este contexto, el jefe de Servicio de Aparato Digestivo del Centro Médico Quirúrgico de Enfermedades Digestiva confiesa que el bazo no es un órgano vital y, después de su extirpación, otros órganos del cuerpo asumen la mayor parte de las funciones que anteriormente realizaba el bazo.

   "Así pues, se puede vivir sin él, pero una vez que se extrae el bazo, se corre un mayor riesgo de contraer infecciones graves, siendo esto especialmente importante en niños, ancianos y personas con enfermedades del sistema inmune. El riesgo de infección es mayor en los 2 primeros años después de su extirpación", avisa.

   Por ello ve recomendable siempre acunarse, preferiblemente 10-12 semanas antes de la cirugía (como mínimo dos), contra el neumococo, la influenza, la Haemophilus influenzae tipo B, y el meningococo.

¿EN QUÉ CASOS DEBE EXTIRPARSE?

   Por otro lado, este experto hace referencia a la extirpación del bazo o esplenectomía, un procedimiento quirúrgico que suele realizarse por cirugía laparoscópica, consiguiendo en última instancia que el paciente presente menos dolor, la recuperación sea mucho más rápida, se mejore la movilización precoz y se evite o disminuyan posibles complicaciones potencialmente graves.

   Las principales causas para extirpar el bazo son, según enumera este experto:

   Rotura o agrandamiento del bazo.

   Quiste o absceso.

   Cáncer que afecta el bazo.

   Algunos tipos de anemia.

   Algunas enfermedades hematológicas o trastornos de las células sanguíneas.

   Traumatismos.