Archivo - Hombre con dolor de apendicitis. - GESREY/ISTOCK - Archivo
MADRID, 28 Sep. (EUROPA PRESS) -
Una nueva investigación de expertos de la Facultad de Medicina de Morehouse (Estados Unidos) señala que los pacientes que se sometieron a una apendicectomía por apendicitis aguda tuvieron un riesgo posterior significativamente menor de cáncer colorrectal que pacientes similares tratados únicamente con antibióticos.
La investigación se presenta en el Congreso Clínico del Colegio Americano de Cirujanos (ACS, por sus siglas en inglés) de 2026 en Washington, del 26 al 29 de septiembre, donde miles de cirujanos se reunirán para promover la calidad quirúrgica, la seguridad del paciente y el acceso a la atención médica.
"El tratamiento de la apendicitis aguda ha cambiado significativamente en la última década, y la terapia con antibióticos es ahora una opción aceptada", explica el autor principal, Valentine Nfonsam, profesor y vicepresidente ejecutivo del departamento de cirugía de la Facultad de Medicina de Morehouse.
Sin embargo, añade, "la mayor parte del debate se ha centrado en los resultados a corto plazo: evitar la cirugía, la recurrencia, las complicaciones y la calidad de vida. Queríamos plantear si existen posibles implicaciones oncológicas a largo plazo al dejar el apéndice en su lugar después de una apendicitis".
Los investigadores realizaron un estudio de cohorte retrospectivo utilizando la Red Colaborativa Global TriNetX, que incluyó datos de 168 organizaciones de atención médica. Los investigadores identificaron a los pacientes diagnosticados con apendicitis aguda que fueron tratados con apendicectomía o solo con antibióticos.
Tras emparejar los grupos según sus características, cada grupo de tratamiento incluyó 15.774 pacientes. Una vez excluidos los pacientes con diagnóstico de cáncer colorrectal anterior al período de resultados del estudio, quedaron 15.616 pacientes sometidos a apendicectomía y 15.295 pacientes tratados con antibióticos.
LA DIFERENCIA APARECE AÑOS DESPUÉS DE TRATAR LA APENDICITIS
Utilizando datos retrospectivos, los investigadores hallaron que se diagnosticó cáncer colorrectal en 110 pacientes que se sometieron a apendicectomía (0,7%), en comparación con 254 pacientes tratados únicamente con antibióticos (1,7%). La apendicectomía se asoció con un riesgo relativo un 58% menor de un diagnóstico posterior de cáncer colorrectal.
"Estos resultados no deben interpretarse como que todas las personas con apendicitis necesitan una apendicectomía para prevenir el cáncer. El tratamiento con antibióticos sigue siendo una opción importante. Pero al hablar de tratamientos no quirúrgicos, también debemos considerar más allá del episodio inmediato de apendicitis y tener en cuenta el posible riesgo oncológico a largo plazo y el seguimiento adecuado", plantea el doctor Nfonsam.
¿POR QUÉ PODRÍA EXISTIR ESTA RELACIÓN?
Según Nfonsam, el apéndice contiene una cantidad considerable de tejido linfoide que se cree que contribuye al funcionamiento del sistema inmunitario. Se ha relacionado la inflamación y el microbioma con procesos implicados en el cáncer colorrectal, por lo que las funciones biológicas del apéndice representan un posible campo de investigación.
Los autores afirman que un apéndice inflamado podría ser síntoma de un problema mayor en el sistema digestivo, como el cáncer colorrectal. La extirpación del apéndice permite a los cirujanos examinar directamente la salud del sistema digestivo y elimina una fuente de inflamación.
"El apéndice es más que un órgano vestigial. Es rico en tejido linfoide y participa en la microbiota intestinal y el sistema inmunitario de esa zona. Si bien es biológicamente plausible que la inflamación persistente o los cambios en el entorno microbiano local contribuyan al desarrollo del cáncer, nuestro estudio no puede responder a esa pregunta", matiza Nfonsam.
LA APENDICITIS TAMBIÉN PUEDE SER UNA SEÑAL DE UN TUMOR OCULTO
En algunos pacientes, la apendicitis puede ser un signo temprano de un cáncer colorrectal no diagnosticado, en lugar de la causa de un cáncer futuro. Por ejemplo, un tumor colorrectal oculto en el lado derecho puede obstruir el drenaje del apéndice y manifestarse inicialmente como una apendicitis aguda.
La apendicectomía también permite realizar un examen patológico del apéndice extirpado. Los resultados de dicho examen pueden dar lugar a pruebas diagnósticas adicionales. Los pacientes tratados únicamente con antibióticos no tienen la misma oportunidad inmediata de realizar un análisis de tejido.
"El tratamiento no debe ser igual para todos. La edad, la predisposición genética, los antecedentes familiares y otros factores de riesgo de cáncer colorrectal pueden ser relevantes a la hora de estudiar cómo seleccionar a los pacientes y planificar el seguimiento", resume Nfonsam.