Publicado 28/10/2021 13:56CET

La aparición de la trombocitopenia inmune es "imprevisible" pero se puede controlar su evolución

La experta Blanca Sánchez ha afirmado que la PTI puede aparecer en cualquier etapa de la vida.
La experta Blanca Sánchez ha afirmado que la PTI puede aparecer en cualquier etapa de la vida. - SEHH

MADRID, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -

La aparición de la trombocitopenia inmune (PTI) es "imprevisible" y su evolución no se puede determinar pero sí que es posible controlar su evolución con un seguimiento adecuado, según ha señalado la doctora Blanca Sánchez, del Hospital del Mar (Barcelona), en la I Jornada Nacional para Pacientes 'Comprendiendo la PTI'.

Este evento ha estado organizado por la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) y su Grupo Español de PTI (GEPTI), con el apoyo de Amgen, Argenx, Grifols, Novartis y Sobi. La aparición de la PTI se estima en tres o cinco casos nuevos por cada 100.000 habitantes, lo que supone en torno a 2.000 españoles.

La PTI, explica la SEHH, es una enfermedad de origen autoinmune caracterizada por una cifra baja de plaquetas y se debe a una mayor destrucción plaquetaria y, en menor medida, a un defecto en su
producción. El tratamiento de primera línea se basa en el uso de corticoides, asociados o no a inmunoglobulinas.

"La transfusión de plaquetas solo se realizará en casos
excepcionales. La elección de las opciones terapéuticas de segunda línea dependerá de las características de la PTI y de la situación de cada paciente. En general, se suele recurrir a los fármacos agonistas del receptor de la trombopoyetina, pero también se cuenta con esplenectomía, fostamatinib o rituximab", ha explicado.

Así pues, al tener una cifra baja de plaquetas, los pacientes con PTI no controlada "presentan un elevado riesgo de hemorragia, de tal manera que deben tomar determinadas precauciones si practican deportes de alto impacto, toman determinados tratamientos
anticoagulantes o antiagregantes, o se someten a intervenciones quirúrgicas o dentales", ha advertido la experta.

En el caso de los niños, la enfermedad se produce por una infección vírica pero su evolución es favorable y no suele requerir tratamiento. "Si no hay una causa clara y, además, se sospecha de otra enfermedad de base, hay que hacer otras pruebas más específicas para tener un diagnóstico certero. Pero en ocasiones, los niños con PTI tienen que recibir tratamiento, sobre todo cuando hay sangrado significativo o cuando se cronifica la enfermedad", ha apuntado Blanca Sánchez.