Los anticuerpos de pacientes con COVID persistente provocan síntomas de dolor crónico en ratones

Archivo - Hombre tosiendo.
Archivo - Hombre tosiendo. - POCKETLIGHT/ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: lunes, 17 agosto 2026 7:25

   MADRID, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Los anticuerpos de personas con COVID persistente pueden provocar síntomas similares al dolor crónico cuando se transfieren a ratones, según un estudio coordinado por investigadores de UMC Utrecht y Amsterdam UMC, en Países Bajos, publicado en Cell Reports Medicine.

Los resultados aportan evidencia de que los autoanticuerpos podrían desempeñar un papel activo en algunos de los síntomas del COVID persistente y apuntan a posibles futuras estrategias terapéuticas dirigidas contra estas moléculas.

   El COVID persistente, también conocido como síndrome post-COVID, puede presentar síntomas como fatiga extrema, malestar post-esfuerzo, dolor y disfunción cognitiva. Aunque estudios anteriores habían detectado alteraciones del sistema inmunitario y la presencia de autoanticuerpos en estos pacientes, todavía no estaba claro si estos anticuerpos contribuían directamente a los síntomas.

ANTICUERPOS DE PACIENTES QUE PROVOCAN DOLOR EN RATONES

   Para investigar esta posibilidad, los científicos obtuvieron inmunoglobulina G (IgG), una de las principales clases de anticuerpos, a partir de muestras de sangre de 34 personas con COVID persistente y la administraron a ratones.

Los animales desarrollaron una hipersensibilidad persistente similar al dolor, que se mantuvo durante al menos dos semanas. Además, los investigadores comprobaron que las muestras obtenidas de los mismos pacientes dos años después podían reproducir los mismos síntomas en los animales.

   Según el doctor Niels Eijkelkamp, codirector del estudio y miembro del Centro de Inmunología Traslacional de UMC Utrecht, este resultado sugiere que el mecanismo relacionado con la enfermedad puede mantenerse durante mucho tiempo después de la infección inicial.

DIFERENTES PERFILES BIOLÓGICOS

   El equipo también analizó muestras de sangre de personas con COVID persistente para identificar diferentes perfiles biológicos. Para ello estudió marcadores relacionados con daño cerebral, como GFAP y NFL, y con la activación inmunitaria, incluido el interferón.

   Los investigadores identificaron distintos subgrupos de pacientes con firmas moleculares diferentes. Al transferir sus autoanticuerpos a los ratones, observaron asimismo patrones de síntomas diferentes.

   El doctor Jeroen den Dunnen, codirector del estudio en Amsterdam UMC, señala que estos resultados respaldan la idea de que el COVID persistente no constituye una única enfermedad con un único mecanismo biológico, sino que puede presentar diferentes perfiles.

AUTOANTICUERPOS CONTRA PROTEÍNAS DEL ORGANISMO

   El estudio también encontró niveles elevados de autoanticuerpos dirigidos contra una amplia variedad de proteínas del propio organismo. Entre ellas se encuentran proteínas relacionadas con la regulación del sistema inmunitario, la señalización nerviosa y el metabolismo.

   Algunos de estos autoanticuerpos permanecieron presentes durante años y variaron entre los distintos subgrupos identificados por los investigadores.

   Los autores destacan además que otros grupos de investigación han comunicado recientemente resultados compatibles con una posible firma autoinmune del COVID persistente, aunque todavía es necesario determinar qué papel desempeña cada uno de estos anticuerpos en la enfermedad.

¿PUEDE ABRIR LA PUERTA A NUEVOS TRATAMIENTOS?

   Los resultados plantean la posibilidad de desarrollar tratamientos dirigidos contra los anticuerpos que puedan contribuir a determinados síntomas del COVID persistente. Entre las estrategias que los investigadores señalan se encuentran la inmunoadsorción, la plasmaféresis y algunas formas de inmunoterapia dirigida.

   Sin embargo, el trabajo tiene limitaciones, entre ellas su tamaño relativamente pequeño, su diseño unicéntrico y el uso de muestras agrupadas. Además, los resultados obtenidos en ratones no demuestran por sí solos que los mismos mecanismos provoquen los síntomas en las personas.

   Por ello, los investigadores consideran que serán necesarios nuevos estudios para determinar qué autoanticuerpos son relevantes, qué pacientes podrían beneficiarse de tratamientos dirigidos y hasta qué punto estos mecanismos explican los diferentes síntomas del COVID persistente.

Contador

Últimas noticias sobre estos temas

Contenido patrocinado