Durante años te dijeron que la leche inflamaba: la ciencia apunta ahora en otra dirección

Archivo - Alergia, lácteos, alimentos, intolerancia a la lactosa, alérgenos, atención médica, concepto de enfermedad. Vaso de leche con una mujer  borrosa sosteniendo el estómago, dolor digestivo, inflamación
Archivo - Alergia, lácteos, alimentos, intolerancia a la lactosa, alérgenos, atención médica, concepto de enfermedad. Vaso de leche con una mujer borrosa sosteniendo el estómago, dolor digestivo, inflamación - DOMEPITIPAT/ ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: lunes, 22 junio 2026 8:37

   MADRID, 22 Jun. (EDIZIONES) -

   La leche lleva años sentada en el banquillo de los acusados por, supuestamente, provocar inflamación, favorecer enfermedades, e incluso ser un alimento innecesario en la edad adulta. Estas afirmaciones que la Ciencia ya ha tachado de incorrectas se han convertido en uno de los objetivos favoritos de muchas corrientes de bienestar y de nutrición que triunfan en redes sociales.

   Sin embargo, cada vez más expertos cuestionan estos mensajes simplistas y recuerdan que, para la gran mayoría de los europeos, los lácteos no sólo son perfectamente tolerables, sino que podrían aportar beneficios que van mucho más allá del calcio. Desde compuestos con potencial efecto antiinflamatorio hasta proteínas de alta calidad, vitaminas y minerales esenciales para los huesos y el metabolismo, la leche sigue siendo uno de los alimentos más estudiados de nuestra dieta.

   Pero, ¿es cierto que inflama? ¿Es mejor la leche entera o la desnatada? ¿Y qué hay de las bebidas vegetales? La traumatóloga y divulgadora científica Inés Moreno Sánchez (@latraumatologageek) analiza la evidencia disponible y desmonta algunos de los mitos más repetidos sobre uno de los alimentos más controvertidos de la actualidad durante una entrevista con Europa Press Salud Infosalus, con motivo de la publicación de 'Homo imperfectus' (Espasa).

LA LECHE PUEDE SER UN ANTIIFLAMATORIO

   Así, la traumatóloga critica las actuales corrientes procedentes "de gurús del bienestar" que afirman que la leche inflama y que los lácteos son tóxicos, cuando esto no es así. "En Europa nos distinguimos por una mutación genética que favorece la persistencia de lactasa, es decir, que somos el 90% de los europeos tolerantes a la lactosa. En estas personas la persistencia a la lactasa tiene un efecto antiinflamatorio gracias, en primer lugar, a la lactoferrina, una proteína que secuestra el hierro libre, que genera radicales libres, y que reduce el estrés oxidativo", detalla.

   Pero después también habla de los ácidos grasos de cadena corta que se encuentran en los lácteos fermentados, por ejemplo, y que reducen la inflamación intestinal; al tiempo que señala a los péptidos bioactivos de la leche, ya que algunos tienen efectos similares a los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, que reducen la presión arterial y, por tanto, son antiinflamatorios.

TAMBIÉN BENEFICIOSA EN EL PLANO CARDIOVASCULAR

   En 'Homo imperfectus' (Espasa) precisa también que cada vaso adicional de leche al día (apuesta por que bebamos 4) se asocia con una reducción del 13% en el riesgo del síndrome metabólico, un 19% en obesidad; un 13% en diabetes tipo 2; y un 12% en enfermedades cardiovasculares.

   Eso sí, precisa esta traumatóloga que estos beneficios se observan en consumidores de lácteos enteros y no desnatados, recordando igualmente que por ejemplo un vaso de leche de almendra sin fortificar tiene apenas dos miligramos de calcio, cuando la leche de vaca 300 miligramos de calcio.

¿LECHE ENTERA O DESNATADA?

   En este punto, lamenta que muchas personas prefieran recortar la leche dentro de su dieta, cuando destaca que la matriz grasa de la leche entera presenta más de 400 ácidos grasos diferentes e únicos que sólo existen en los productos lácteos. "Las personas con niveles más altos de estos ácidos en sangre tienen menos riesgo de enfermedad cardiovascular, de diabetes tipo 2, menor inflamación sistémica", agrega.

   Subraya también que los niños que beben lechen entera tienen un menor riesgo de obesidad. "El consumo comparado con leche entera está asociado a un 40% menos de riesgo de sobrepeso comparado con la leche desnatada y esto es así porque la leche entera sacia.

   Además, advierte de que, ahora que está tan de moda el control de los picos de azúcar, dice la doctora Moreno que la forma más fácil de bajar el pico de glucosa es bebiendo un vaso de leche, "porque funciona como un tampón insulínico", de forma también que te sacia más y que acabas comiendo menos de otros alimentos que son más perjudiciales.

LA LECHE NO ES SÓLO CALCIO

   "La leche es súper buena por varios motivos. La leche cubre en muchas ocasiones las cantidades de proteínas y de calcio que debemos consumir", asegura. La leche, tal y como defiende en el libro, es el "multivitamínico más denso nutricionalmente" que existía en la dieta adulta europea del Neolítico. De hecho, destaca que el calcio tiene una biodisponibilidad del 30-35% en la leche, mientras que, por ejemplo, en las espinacas un 5%.

   Explica que un vaso de 250 mililitros de leche da 300 miligramos de calcio. "Tu cuerpo absorbe unos 96 miligramos, el 32%, y para obtener los mismo 96 miligramos de espinacas necesitas comer 640 gramos de espinacas crudas, más de medio kilo", avisa esta divulgadora científica en redes sociales.

   Pero también ensalza que la leche contiene todos los aminoácidos esenciales en proporcionales casi perfectas para humanos y el 40% de sus aminoácidos son esenciales (nuestro cuerpo debe obtenerlos de la dieta porque no puede fabricarlos). "Para igualar el pefil de aminoácidos de un vaso de leche necesitas combinar legumbres con cereales y con frutos secos. Nada imposible pero requiere agricultura diversificada y acceso a múltiples fuentes, añade.

   A su vez, destaca que la leche es fuente de vitamina B12, otro "nutriente clave" que se encuentra sólo en productos animales, y que es esencial para nuestra función neurológica. Pero también habla del fósforo (crucial para el cristal mineral del hueso), de potasio, de magnesio, y de zinc (función inmune y cicatrización).

   Así, precisa que la dosis diaria de calcio entre los españoles debería ser de 4 vasos de leche al día, pero si lo pensamos bien es un vaso de leche, que puede ser con café, en el desayuno, otro con el café después de comer, y luego se puede intentar con la merienda, pero también con queso o con yogures de postre en la comida. "Con esa cifra en mente cubrimos proteína y calcio, y además cubrimos la vitamina D", resalta la doctora Moreno Sánchez.

   Y sin olvidar que el pico de masa ósea, cuando más masa ósea tendremos, es a los 30 años. "Por eso tan importante hacer actividad física, consumir calcio en cantidades adecuadas antes de los 30, y luego todo depende del calcio y de las proteínas en la dieta, pero también del ejercicio que hacemos. Y por eso es muy importante a lo largo de toda nuestra vida, y a los niños habría que insistirles, el que tomemos leche pero también hagamos ejercicios para nuestros huesos", concluye la traumatóloga Inés Moreno.

Contador

Contenido patrocinado