Actualizado 22/04/2010 15:56

La angioplastia reduce a la mitad el riesgo de muerte en el infarto agudo de miocardio

L'HOSPITALET DE LLOBREGAT (BARCELONA), 22 Abr. (EUROPA PRESS) -

Las intervenciones coronarias percutáneas, también llamadas angioplastias, se han convertido en la intervención más frecuente en cardiología. Cada año se realizan en España 60.000 angioplastias, una técnica que ha logrado reducir a la mitad el riesgo de mortalidad en los casos de infarto agudo de miocardio.

Estos son algunos de los datos presentados hoy en el IV Curso Internacional de Intervencionismo Cardiológico Percutáneo que reúne a 500 cardiólogos de todo el mundo y que organiza el Hospital de Bellvitge de L'Hospitalet de Llobregat. La reunión, que concluirá mañana, sirve para abordar los principales avances en la angioplastia que permite tratar la angina de pecho y el infarto agudo de miocardio sin necesidad de cirugía.

Esta técnica consiste en introducir un catéter hasta la zona obstruida del vaso sanguíneo, dilatarla y colocar en ella una estructura tubular ('stent') que impide que la obstrucción vuelva a aparecer. Se trata de una intervención menos agresiva que el 'by pass' coronario por lo que se ha incrementado mucho su utilización.

"El intervencionismo coronario es lo más común que se hace en cardiología, más que colocar marcapasos, que es lo que la gente conoce más", según el jefe del Servicio de Cardiología del Hospital de Bellvitge, Enric Esplugas. De cada diez pacientes coronarios que son sometidos a una revascularización, nueve se someten a una angioplastia y uno a un 'by pass'.

Mediante el intervencionismo coronario percutáneo, se ha conseguido reducir la tasa de mortalidad en los pacientes, especialmente en los que sufren un infarto agudo de miocardio. "Hemos pasado de una mortalidad del 8-12% de los enfermos, a una mortalidad del 3-4% de los enfermos", según el director de la Unidad de cardiología intervencionista del Hospital de Bellvitge, Àngel Cequier.

Además, con esta técnica no es necesaria la anestesia general; el ingreso hospitalario del paciente a menudo no supera las 24 horas, y se logra "que pueda vivir con una mejor calidad de vida".

La angioplastia también se ha empezado a utilizar en los últimos años para realizar el recambio de la válvula aórtica en pacientes con estenosis aórtica severa --una obstrucción de la membrana que conecta el corazón con la arteria aorta-- y con riesgo excesivo para la cirugía cardiaca convencional. "Este subgrupo de pacientes tiene una mortalidad del 20-30% que, gracias a la intervención percutánea, se reduce de forma considerable", según Àngel Cequier.